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Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 2

marcos 11 24

La Oración de Petición

Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.

En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.

La palabra todo que usa en este verso es pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.

En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.

Muchos creyentes son así a la hora de orar, no saben lo que quieren.

Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, nunca te lo dará.

Una amiga mía, cuya familia está en el ministerio desde hace más de cincuenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.

Yo llegué a conocer esa camioneta cuando estuve predicando con ellos en su ciudad.

Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber qué cosa es la que quieres.

Lo segundo que debes hacer es pedir.

Al final de Santiago 4:2 dice: “. . .no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.

La palabra pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo; la cual estudiamos en el primer capítulo, pero que vamos ha ampliar aquí.

Aiteo significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.

En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?

Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera específica.

Veamos que dice: si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado.

Esta hablando de dos cosas específicas, pan y pescado.

Pero también dice que debemos de pedirlas Porque todo aquel que PIDE, recibe. Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.

En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Vemos que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo específico que van a pedir.

En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio.

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

Bartimeo tenía una necesidad específica, y fue eso lo que le pidió a Jesús: Maestro, que recobre la vista. Y fue eso lo que recibió, la vista.

Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.

Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración.

La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.

Esta palabra viene de otras dos pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar.

Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “ Acercarse o estar al lado de…. para obtener algo.”

En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:

¿Estas triste? Haz proseuchomai

¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai

Proseuchomai uno por otro

Elías proseuchomai para que no llueva

Elías proseuchomai para que llueva

Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo específico.

Debemos ser como Bartimeo, él sabía lo que quería, y eso fue lo que recibió.

Nuestra oración siempre debe tener un norte.

Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.

La palabra creer es pisteuo.

W. E. Vine define pisteuo de esta manera: Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad.

Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza y plena seguridad en algo o alguien.

¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.

¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La palabra fe aquí es pistis, la cual proviene de pisteuo.

W. E. Vine la define así: Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con Él

Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.

La palabra oír es akoe, que ya la hemos visto, y significa oír, dar audiencia, dar entrada.

El término palabra es rhema.

En el Nuevo Testamento se usan dos palabras para palabra: logos y rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia.

W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de “tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,” en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.

Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que la fe para algo específico viene por el conocimiento específico de los versículos que apunten a la necesidad que tenemos.

No podemos tener fe por algo que no conocemos, debemos ir continuamente a la Palabra de Dios para conocer las cosas que Dios proveyó para nosotros.

Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24 u otros.

Si necesitas solución a tus problemas financieros, ve a Filipenses 4:19.

Sea cual fuese el problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te da la solución.

Al colocar en tu corazón una y otra vez los versículos que te dan la solución para tu problema la fe será producida.

En quinto lugar debes creer que ya lo tenemos al momento de orar.

La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.

Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.

En otras palabras, si lo has pedido, Dios ya te lo ha concedido.

Es posible que aun no estemos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.

¿Por qué tenemos esta plena confianza?

Porque hemos pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.

Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.

El resultado final será que tendrás lo que le has pedido a Dios.

La parte final de Marcos 11:24 dice: “… y os vendrá.”

No hay nada más fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.

Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.

Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

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26 Días de Fe – Día 4

En la lección de hoy veremos “La fe ve la respuesta” Durante años he visto un problema en la iglesia y es que la gente pone sus ojos en el problema, en las imposibilidades, en las circunstancias negativas, cuando deberían colocarla en la Palabra de Dios. Ahí encontramos la respuesta nuestras dificultades, en la Palabra de Dios

26diasdefe dia4

Lección 4 – La Fe Ve La Respuesta

Textos Bíblicos: Proverbios 4:20-22; Hebreos 13:5-6; 4:14; Marcos 11:23

Verdad Central: Mirando continuamente a la Palabra, la fe ve la respuesta.

En nuestras lecciones anteriores sobre la fe, hemos estado aprendiendo que la fe no es algo que nosotros tenemos sino algo que hacemos. Hemos visto que la fe no es esperar que veremos la respuesta en el futuro. La fe es creer que tenemos la respuesta ahora. Los ojos de la fe ven la respuesta como si ya hubiera sucedido.

En Proverbios 4:20-22 dice: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que la hallan, y medicina a todo su cuerpo”.

Observa que esta escritura dice: “No se aparten (mis palabras) de tus ojos…“. Mucha gente fracasa porque se ven a sí mismos fracasar. Si están enfermos, piensan de sí mismos como si estuvieran muriéndose. La Palabra de Dios dice: “El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias“. (Mateo 8:17). Si esa Palabra no se aparta de tus ojos, tendrás que verte a ti mismo sin enfermedades. Sin embargo, si no te ves a ti mismo como si estuvieras sano, entonces esa Palabra se ha apartado de tus ojos. Y aunque Él quiera hacer de la salud una realidad en tu vida, no puede porque tú no estás actuando en Su Palabra.

Observa también en el versículo 22, “Porque (mis palabras) son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”. La palabra hebrea traducida “medicina” aquí es también la palabra salud. En otras palabras: “Mis palabras son salud a todo su cuerpo“. Los primeros dos versículos de este pasaje nos dan las instrucciones para tomar la medicina de Dios. ¿Cuáles son estas instrucciones? (“Está atento” o estudia la Palabra de Dios, y obedece esta Palabra, “guárdala en medio de tu corazón“)

¿Y cuál es la medicina de Dios? “Mis palabras son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo“. Pero la medicina debe ser tomada según las instrucciones para que tenga resultado, y una de las instrucciones es: “No se aparten (mis palabras) de tus ojos“. Mantente mirando a lo que la Palabra dice.

Muchísimas personas oran y oran, pero nunca se ven a sí mismas con la respuesta. Lo ven todo peor. Se mantienen mirando a lo incorrecto – a los síntomas, a las condiciones, a sí mismos – así que caminan en incredulidad y destruyen los efectos de su oración. Pon tu mente en la respuesta. Mírate a ti mismo como si ya hubieras recibido. Constantemente afirma, aun frente a la evidencia contradictoria, que Dios ha escuchado tu oración porque la Palabra así lo dice. Entonces verás resultados.

Debemos creer que lo tienes antes de que lo puedas recibir. “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24). El creer viene antes del recibir.

Hay algunos que dicen: “No voy a creer nada que no pueda ver“. Pero en lo natural creemos un montón de cosas que no podemos ver. El mundo entero se alarmó cuando iban a explotar las bombas atómicas dejando salir material radioactiva dentro de la atmósfera. No lo puedes sentir, pero aun así es un poder destructivo.

La Fe Contradice A Las Circunstancias

Hebreos 13:5-6 dice: “Porque Él dijo: no te desampararé, ni te dejaré. De manera que podemos decir confiadamente: el Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.

¿Estamos diciendo confiadamente que el Señor es nuestro ayudador? Esto es lo que deberíamos estar diciendo. “Bueno, oren por mí. Me siento como si el Señor me hubiera desamparado“, lloraba una pobre hermana. Sin embargo Dios dijo: “No te desampararé, ni te dejaré“. “No sé si podré o no, espero poder lograrlo. Oren por mí para que pueda mantenerme fiel hasta el final“, es una petición muy familiar en las reuniones de oración y testimonios. Pero eso no fue lo que Dios nos dijo que dijéramos confiadamente.

Muchísima gente está diciendo confiadamente: “Estoy abatida, estoy derrotada. El diablo me tiene atada“. Pero en ninguna parte de la Biblia encontramos nosotros que Dios nos dijo que dijéramos confiadamente eso. Dios dijo: “No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador“.

Dejemos de decir lo incorrecto y empecemos a decir lo correcto. Di que el Señor es tu ayudador. Di que el Señor es tu sanador. Di que el Señor tomó tus enfermedades y sufrió tus dolores. Debes mantenerte hablando lo correcto. Debes mantenerte creyendo lo correcto.

Lo que abate a las personas es simplemente el pensar lo incorrecto, el creer lo incorrecto y el hablar lo incorrecto. El diablo no te puede derrotar porque Jesús ya ha derrotado al diablo por ti. Satanás no te vence, tú te vences a ti mismo. O si lo hace es porque tú se lo permites. Es un consentimiento de ignorancia. Dios nos ha dado Su Palabra para que nos dirija de manera que nuestro creer sea correcto. Y si nuestro pensar es correcto y nuestro creer es correcto, entonces nuestro hablar será correcto. “El Señor es mi ayudador“. “El Señor es mi fortaleza“.

La Fe ‘Dice’ La Respuesta

La fe verdadera en la Palabra dice que si Dios dice que es así, entonces así es. Si Él dice que “Por cuya herida fuisteis sanados” (1°Pedro 2:24), entonces somos sanos. Si Él dice que, “Mi Dios suplirá todas vuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19), entonces Él lo hace. Si la Palabra dice: “El Señor es la fortaleza de mi vida” (Salmos 27:1), entonces lo es. En otras palabras, la fe verdadera en Dios simplemente dice de uno lo que la Palabra dice. Tenemos lo que la Palabra dice. Somos lo que la Palabra dice que somos. Si Dios dice que somos fuertes, entonces lo somos. Si Él dice que tiene cuidado de mí, entonces es así.

Hebreos 4:14 dice: “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión”.

Como Jesús es nuestro sumo sacerdote y está sentado a la diestra de Dios en el cielo, haciendo intercesión por nosotros, podemos tener las respuestas a nuestras peticiones ahora mismo. Buscando la palabra griega aquí traducida “profesión” me enteré que debería decir: “Retengamos el decir las mismas cosas“.

Jesús está en el cielo, representándonos ante el trono de Dios. Él está diciendo, “Yo tomé su lugar, o morí por y ellos como su sustituto“. Jesús no murió por sí mismo. No necesitaba redimirse a sí mismo porque no estaba perdido. Él murió por nosotros. Él se volvió nuestro sustituto. El tomó nuestros pecados, tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias. Él murió por nosotros, se levantó de los muertos por nosotros, y ascendió a los cielos por nosotros. Él está allá arriba ahora diciendo: “Yo hice eso por ellos,” y nosotros debemos mantenernos diciendo las mismas cosas aquí abajo.

Marcos 11:23 dice: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

No es solamente un asunto de fe saliendo de tu corazón hacia Dios, sin que tú digas nada. Eso no obrará resultado. En ninguna parte de la Biblia leemos que eso es lo que debemos hacer. La fe mantenida en el corazón solamente, nunca traerá sanidad a tu cuerpo o la plenitud del Espíritu Santo, o una respuesta a la oración. Pero la fe en tu corazón, que es soltada a través de tus labios, traerá resultados.

Texto para Memorizar: “No se aparten (mis palabras) de tus ojos…” (Proverbios 4:21).

Tomado y editado del Capítulo 3 del libro Nuevos Umbrales de Fe de Kenneth E. Hagin

Lee también:

26 Días de Fe – Dia 3

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La Oración de Petición – 5 Pasos Que te Ayudarán a Recibir la Respuesta

La Oración de Petición

5 Pasos Que te Ayudarán a Recibir la Respuesta 

Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.
En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.
La palabra todo que usa en este verso es la griega pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.
En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.” 
Muchos creyentes son así a la ora de orar, no saben lo que quieren.
Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, nunca lo recibirás.
Una amiga mía, cuya familia esta en el ministerio desde hace mas de setenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.
Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber que cosa es la que quieres.
Lo segundo que debes hacer es pedir.
Al final de Santiago 4:2 dice: “…no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.”
Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.
La palabra pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo, que significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.
En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto mas vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?”
Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera especifica.
Veamos que dice: “Si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado.”
Esta hablando de dos cosas especificas, pan y pescado.
Pero también dice que debemos de pedirlas: “Porque todo aquel que PIDE, recibe.” Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.
En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”
Es interesante ver que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo especifico que van a pedir.
En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio:
“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.” 
Bartimeo tenia una necesidad especifica, y fue eso lo que le pidió a Jesús:Maestro, que recobre la vista. Y fue eso lo que recibió, la vista.
Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.
Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración. 
La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.
Esta palabra viene de otras dos: pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar.
Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “Acercarse o estar al lado de. .. para obtener algo.” 
En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:
1. ¿Estas triste? Haz proseuchomai
2. ¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai
3. Proseuchomai uno por otro
4. Elías proseuchomai para que no llueva
5. Elías proseuchomai para que llueva
Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo especifico.
Debemos ser como Bartimeo, él sabia lo que quería, y eso fue lo que recibió.
Nuestra oración siempre debe tener un norte.
Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.
La palabra creer es pisteuo.
W. E. Vine define pisteuo de esta manera: “Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad.”
Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza y plena seguridad en algo o alguien.
¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.
¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.
En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
La palabra fe aquí es pistis, la cual desciende de pisteuo.
W. E. Vine la define así: “Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con El.”
Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.
La palabra oír es akoe, que significa oír, dar audiencia, dar entrada.
La término palabra es rhema.
En el Nuevo Testamento se usan principalmente dos términos para palabra:logos y rhema.
Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia. 
W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de ‘tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,’ en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.”
Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que si queremos tener fe debemos llenarnos una y otra vez con versos específicos que apunten a la necesidad que tenemos.
Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24 u otros.
Si necesitas solución a tus problemas financieros, anda a Filipenses 4:19.
Sea cual fuese el problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te promete la solución.
Pero, para poder tener la fe para solucionar el problema, debes colocar en tu corazón una y otra vez los versos que te prometan la solución para tu problema.
En quinto lugar lo que debemos hacer es creer que ya lo tenemos al momento de orar.
La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.
Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.
Notemos que aun no estamos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.
¿Por qué tenemos esta plena confianza? Porque has pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.
Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”
Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.
El seguir estos cinco pasos te ayudarán a recibir lo que le has pedido a Dios.
La parte final de Marcos 11:24 dice: “… y os vendrá.”
No hay nada mas fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.
Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.
Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

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La Oración de Petición – Pidiendo de Acuerdo a la Voluntad de Dios

La Oración de Petición – Pidiendo de Acuerdo a la Voluntad de Dios

 
 

La Oración de Petición 

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
– 1 Juan 5:14–15
La voluntad de Dios se encuentra en Mateo 7:7–8: “Pedid, y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.”
Su voluntad es responder nuestras oraciones, pero él nos da una condición: que pidamos conforme a su voluntad.
¿Dónde encontramos la voluntad de Dios? En Su Palabra.
Para recibir las cosas que deseamos de Dios, debemos ir a Su Palabra.

Pidiendo de Acuerdo a la Voluntad de Dios

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Para poder entender mejor este pasaje, vamos ha hacer un estudio de las palabras griegas que se utilizan en él.
Iniciemos nuestro estudio con la palabra confianza, que viene de la griega parrhesia. Esta palabra viene de otras que son pas que significa todo y rhesis que significa parlamento.
Según W. E. Vine, parrhesia significa en este pasaje: “La ausencia del temor de hablar abiertamente; de ahí confianza, coraje, osadía, sin ninguna conexión necesaria con la predicación.”
Otra definición para parrhesia es libertad de habla ó audiencia.
Ester 4:10–11, 5:1–3 relata una idea que nos da una idea de lo que significa esta palabra: “Entonces Ester dijo a Hatac que le dijese a Mardoqueo: Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey, saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey en estos treinta días. . . . Aconteció que al tercer día se vistió Ester su vestido real, y entró en el patio interior de la casa del rey, enfrente del aposento del rey; y estaba el rey sentado en su trono en el aposento real, enfrente de la puerta del aposento. Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la punta de su cetro. Dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Ester, y cual es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará.”
Ester para poder entrar en la presencia del Rey Asuero tenia que hallar gracia ante él. Tuvo libertad de audiencia para entrar en la presencia del Rey
En Hebreos 10:19 dice: “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo.”
La palabra libertad en este pasaje es parrhesia.
Nosotros tenemos libertad de audiencia para entrar en la presencia de Dios.
En el tiempo de la Segunda Guerra Mundial, Franklin Delano Roosevelt era presidente de los Estados Unidos.
Cierto día, en que había una gran cantidad de personas que estaban en su oficina tratando de entrevistarse con él, un niño de cuatro años pasó corriendo y se metió en su despacho. El presidente cerró la puerta y se quedó media hora con el niño. La gente en la oficina empezó a protestar, pues algunos habían estado esperando durante varias horas.
Al oírlos, la secretaria del presidente les dijo que no se quejasen tanto, pues el niño que había pasado era el nieto del presidente.
Nosotros somos hijos de Dios y tenemos, total libertad de audiencia con Dios. Por esta razón podemos citar 1 Juan 5:14 de esta manera:
“Esta es la libertad total de audiencia que tenemos en él.”
Pasemos ahora a la segunda parte de este verso.
“. . . que si pedimos alguna cosa. . .”
La palabra pedir es aiteo.
Aiteo significa: pedir. Hacer una petición, presentar una solicitud.
Esta palabra la encontramos muchas veces en la Biblia, con un énfasis en la oración respondida.
Podemos verla en:
Mateo 7:7,11
PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. . . . ¿cuánto mas vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les pidan?
Marcos 11:24
Por tanto, os digo que todo lo que PIDIEREIS orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Lucas 11:13
. . . ¿cuánto mas vuestro Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo PIDAN?
Juan 14:13 – 14
Y todo lo que PIDIEREIS al Padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo PIDIEREIS en mi nombre, yo lo haré.
Juan 15:7
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho.
Juan 16:23 – 24
En aquel día no me preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo lo que PIDIEREIS al Padre en mí nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis PEDIDO en mi nombre: pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Según W. E..Vine aiteo la mayoría de las veces sugiere la actitud de un suplicante, la petición de alguien que esta en menor petición a la que la persona que la petición se hace; por ejemplo en Mateo 7:7 se ve el caso de un hombre pidiendo algo a Dios; en Mateo 7:9–10 nos habla de un hijo hablando a su padre; en 1Juan 5:14–15 se encuentra en referencia a la petición a Dios. En Juan 14:13,14; 16:23 nos habla de pedidos hechos por los apóstoles.
Siempre que vemos aiteo nos encontramos con pedidos hechos a Dios, y en todos los casos vemos que Dios responde nuestras oraciones.
“. . . que si pedimos alguna cosa CONFORME. . . .”
La palabra conforme es kata, que significa estar de acuerdo, bajo o cerca de.
Amos 3:3 nos da una idea de lo que significa está palabra: “Andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo.”
No podemos caminar con Dios si no estamos de acuerdo con El.
“…que si pedimos alguna cosa conforme a su VOLUNTAD…”
La palabra voluntad es thelema.
En este pasaje thelema significa la voluntad hablada como la emoción de estar deseoso, en vez de las cosas que deseamos; de la voluntad de Dios.
Es decir estar deseoso de ha hacer la voluntad de Dios.
Podemos ver esta palabra en los siguientes versos:
Romanos 1:10
Rogando que de alguna manera tenga al fin, por LA VOLUNTAD DE DIOS, un prospero viaje para ir a vosotros.
1 Corintios 1:1
Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la VOLUNTAD DE DIOS. . . .
2 Corintios 8:5
Y no como nosotros lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la VOLUNTAD DEL SEÑOR.
Efesios 1:1,5,11
Pablo apóstol de Jesucristo por la VOLUNTAD DE DIOS. . . .
En amor habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su VOLUNTAD.
En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según al designio de su VOLUNTAD.
Esta palabra también la vemos en 2 Corintios 1:1; Colosenses 1:1; 2 Timoteo 1:1; Hebreos 10:7,9,36 y 1 Juan 2:27.
Para poder caminar con Dos, tu debes estar dispuesto ha hacer las cosas que él quiere.
Por otro lado, como sabemos que la voluntad de Dios es su Palabra, podemos leer este verso así.:
“Esta es la libertad total de audiencia que tenemos en El, que si pedimos alguna cosa conforme a Su Palabra. . . .”
“. . . él nos oye.”
La palabra oye es akouo; que es traducida como: audiencia, oír, escuchar, informar.
W. E. Vine dice respecto a 1 Juan 5:14 y Juan 9:31, que el hecho de que Dios escuche significa que El responde la oración.
Veamos este verso paralelo en Juan 9:31: “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.”
Es decir, Dios da audiencia, escucha y responde la oración del que ora conforme a Su Palabra.
O, dicho de otro modo: Podemos entrar a la presencia de Dios que él nos escuchará.
En 1 Juan 5:15 dice: “Si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”
La palabra sabemos es oida; que es un verbo en el tiempo presente que significa principalmente ver o percibir; de ahí saber, o tener conocimiento de algo, sea absoluto en el caso divino, o por observación en el caso del conocimiento humano.
La palabra oye es akouo, y pidamos es aiteo. Palabras que ya hemos estudiado.
La palabra tenemos es echo, que significa entre otras cosas tener, agarrar, poseer.
Una forma de traducir 1 Juan 5:14 es: “Si tenemos pleno conocimiento que el nos ha oído, sabemos que poseemos las cosas que le hemos pedido.”
Al estudiar estos versos vemos que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones.

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La Manera Infalible para Recibir Respuesta a Nuestras Oraciones – Parte 1

Pidiendo de Acuerdo a la Voluntad de Dios

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

1 Juan 5:14–15

La voluntad de Dios acerca de la oración se encuentra en Mateo 7:7–8: “Pedid, y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.”

Su voluntad es responder nuestras oraciones, pero él nos da una condición: que pidamos conforme a su voluntad.

¿Dónde encontramos la voluntad de Dios? En Su Palabra.

Para recibir las cosas que deseamos de Dios, debemos ir a Su Palabra.

Veamos 1 Juan 5:15-15 paso a paso para ver como pedir de acuerdo a la voluntad de Dios.

1 Juan 5:14-15 (Biblia Expandida de Fe)

14 Y ésta es la plena y absoluta confianza que tenemos en Él: que si pedimos algo según su voluntad, Él nos oye.

15 Y sabiendo con un absoluto conocimiento que Él nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos con un absoluto conocimiento que ya poseemos todo lo que le hemos pedido.

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

Para poder entender mejor este pasaje, vamos ha hacer un estudio de las palabras griegas que se utilizan en él.

Iniciemos nuestro estudio con el término confianza, que viene de la palabra griega parrhesia. Esta palabra viene de otras dos que son pas que significa todo y rhesis que significa parlamento.

Según W. E. Vine, parrhesia significa en este pasaje: “La ausencia del temor de hablar abiertamente; de ahí confianza, coraje, osadía, sin ninguna conexión necesaria con la predicación.”

Otra definición para parrhesia es libertad de habla ó audiencia.

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La Llave Que Abre las Puertas del Cielo

Hace un tiempo vi un comercial en la televisión que decía esta frase: “Que es una puerta cuando uno tiene la llave”. Y esto es una realidad en la oración, nosotros tenemos la llave que nos abre las puertas del Cielo; tenemos el nombre de Jesús.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Tu tienes la llave, solo debes usarla.

¿A Quien Debemos Pedirle?

Mucha gente no recibe respuesta a sus oraciones porque lo hace de manera incorrecta; al orar le están pidiendo a la persona incorrecta, le piden a Jesús, al Espíritu Santo o algún mediador particular; pero nuestra oración debe hacerse al Padre.

En nuestro texto de Juan 16:23 vemos que nuestras peticiones deben hacerse al Padre.

La palabra preguntar es la palabra griega erotao (erotao) que significa: “Una petición basada en la igualdad o familiaridad con la persona a la que se le hace la petición.”

Jesús les está diciendo a los discípulos que viene un día en el que el no estará con ellos y ya no podrán hacerle peticiones con la relación de familiaridad que tenían antes.

La palabra pedir es aiteo (aiteo) que significa: “Es la actitud de un suplicante; la petición que hace una persona de menor posición a otra que está en mayor posición.”

Ahora las peticiones tienen que hacerse a alguien que está en mayor posición, nuestro Padre celestial.

Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Jesús mismo nos enseñó que debemos orar al Padre.

Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.

El Padre dará buenas cosas a los que le pidan.

Lucas 13:11
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

El Padre dará el Espíritu Santo a los que le pidan.

2 Corintios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.

Efesios 1:3, 15-17
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

En estos y otros versos podemos ver que el apóstol Pablo siempre oraba al Padre.

Si queremos recibir respuesta a nuestras oraciones debemos pedirle al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cuál Debe Ser Nuestra Actitud al Orar?

Juan 16:24
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Debemos estar gozosos sabiendo que Dios responde nuestras oraciones cuando se las hacemos en el nombre de Jesús.

Nuestro gozo se completa al momento que recibimos la respuesta por las cosas que le hemos pedido a Dios.

Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Cuando has orado, ya no es tiempo para afanarte y preocuparte, sino que es el momento de empezar a darle gracias a Dios porque Él ya te respondió afirmativamente.

Efesios 5:20
20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos darle gracias al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cómo Abrir las Puertas del Cielo?

Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta de ahorros en un banco, además tengo una tarjeta para retirar dinero de los cajeros automáticos del banco.

Si necesito dinero y el banco está cerrado, lo único que debo hacer es poner mi tarjeta en la máquina y sacar el dinero que necesito.

Por otro lado, si coloco la tarjeta incorrecta, el cajero no me dará el dinero que necesito.

El cajero funciona con la tarjeta correcta.

Igual es con la oración; la gente debe orar de la manera correcta.

Mucha gente termina sus oraciones diciendo: “Si es Tu voluntad”; lo cual parece ser muy piadoso, pero no tiene ningún resultado.

En primer lugar en 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Es decir, Dios solo responde oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad; por eso, si no conoces la voluntad de Dios te encuentras en problemas, Dios no te escuchara.

Por otro lado, al orar “si es Tu voluntad”; estás orando en incredulidad. Si no hay respuesta a tu oración dirás: “No era la voluntad de Dios”.

No busques excusas para tu falta de respuesta a la oración; haz las cosas de la manera correcta y las puertas del cielo se te abrirán.

En Juan 16:23 vemos que la voluntad de Dios es darte todo lo que le pidas en el nombre de Jesús, así que no pierdas mas tiempo y empieza a pedir al Padre en el nombre de Jesús.

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