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La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

llave

Un comercial televisivo preguntaba: “¿Que es una puerta cuando uno tiene la llave?” Y esto es una realidad en la oración, nosotros tenemos la llave que nos abre las puertas del Cielo; tenemos el nombre de Jesús.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Tu tienes la llave, solo debes usarla.

¿A Quien Debemos Pedirle?

Mucha gente no recibe respuesta a sus oraciones porque lo hace de manera incorrecta; al orar le están pidiendo a la persona incorrecta, le piden a Jesús, al Espíritu Santo o algún mediador particular; pero nuestra oración debe hacerse al Padre.

En nuestro texto de Juan 16:23 vemos que nuestras peticiones deben hacerse al Padre.

La palabra preguntar es la palabra griega erotao que significa: “Una petición basada en la igualdad o familiaridad con la persona a la que se le hace la petición.”

Jesús les está diciendo a los discípulos que venía un día en el que ya no estaría con ellos y ya no podrían hacerle peticiones con la relación de familiaridad que tenían hasta ese momento.

La palabra pedir es aiteo que significa: “Es la actitud de un suplicante; la petición que hace una persona de menor posición a otra que está en mayor posición.”

Ahora las peticiones tienen que hacerse a alguien que está en mayor posición, nuestro Padre celestial.

Pero alguien me dirá: “Pero yo le quiero orar a Jesucito“. Yo le respondo: “Muy bien, pero Jesús nos enseñó que debemos orarle al Padre.” Luuego me dirá molesto molesto: “No, yo le pediré al Espíritu Santo y le agradeceré por la gracia concedida.” Yo le responderé: “Magnifico, pero eso no es lo que Jesús enseñó”. Y el me dirá: “Mmmm, pero que enseñó Jesús.” Y yo le responderé: “Gracias por preguntas, veamos lo que dice la Biblia.”

Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Jesús mismo nos enseñó que debemos orar al Padre.

Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.

El Padre es tan, pero tan buen padre, que dará buenas cosas a los que le pidan.

Lucas 13:11
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

El Padre incluso le dará el Espíritu Santo a los que le pidan.

Muy bonito lo que me dices, pero, ¿a quién le oraban en la Biblia?” Y yo le respondo: “Nuevamente gracias por preguntarme, tomemos a Pablo como ejemplo de alguien que ora.”

2 Corintios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.

Efesios 1:3, 15-17
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

“Como ves, en estos y otros versos podemos ver que el apóstol Pablo siempre oraba al Padre.”

Podemos ver en estos pasaje que si queremos recibir respuesta a nuestras oraciones debemos pedirle al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cuál Debe Ser Nuestra Actitud al Orar?

Juan 16:24
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Debemos estar gozosos sabiendo que Dios responde nuestras oraciones cuando se las hacemos en el nombre de Jesús.

Nuestro gozo se completa al momento que recibimos la respuesta por las cosas que le hemos pedido a Dios.

Muy bonito lo que me dices, pero, ¿no debo estar preocupado y afanado hasta ver si Dios me concede lo que le pedí?” Yo le respondo: “No, no, no tienes que vivir preocupado, solo entender que Dios ya te escuchó, y estar en paz porque Él ya te respondió. Te mostraré lo que dice la Biblia.”

Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Cuando has orado, ya no es tiempo para afanarte y preocuparte, sino que es el momento de empezar a darle gracias a Dios porque Él ya te respondió afirmativamente.

Efesios 5:20
20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos darle gracias al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cómo Abrir las Puertas del Cielo?

Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta de ahorros en un banco, además tengo una tarjeta para retirar dinero de los cajeros automáticos del banco.

Si necesito dinero y el banco está cerrado, lo único que debo hacer es poner mi tarjeta en la máquina y sacar el dinero que necesito.

Esta tarjeta es como la oración, y el cajero automático como si fuera Dios (la fuente de tu provisión), pero colocar la tarjeta no es suficiente, debes colocar tu contraseña que es el nombre de Jesús.

Por otro lado, si coloco la contraseña incorrecta, el cajero no me dará el dinero que he solicitado.

El cajero funciona con la contraseña correcta. Igual es con la oración; la gente debe orar de la manera correcta, pedir al Padre en el nombre de Jesús.

“Y si pido por mi madrecita“,

No va a funcionar“.

“Y si pido por el amor de Dios”

“Tampoco va a funcionar,”

“Y si pido ‘si es Tu voluntad'”.

“Menos aún va a funcionar, Jesús dijo que pidamos al Padre en el nombre de Jesús”

Mucha gente termina sus oraciones diciendo: “Si es Tu voluntad”; lo cual parece ser muy piadoso, pero no tiene ningún resultado.

En primer lugar en 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Es decir, Dios solo responde oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad; por eso, si no conoces la voluntad de Dios te encuentras en problemas, Dios no te escuchara.

Por otro lado, al orar “si es Tu voluntad”; estás orando en incredulidad. Si no hay respuesta a tu oración dirás: “No era la voluntad de Dios”.

No busques excusas para tu falta de respuesta a la oración; haz las cosas de la manera correcta y las puertas del cielo se te abrirán.

En Juan 16:23 vemos que la voluntad de Dios es darte todo lo que le pidas en el nombre de Jesús, así que no pierdas mas tiempo y empieza a pedir al Padre en el nombre de Jesús.

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Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 2

marcos 11 24

La Oración de Petición

Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.

En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.

La palabra todo que usa en este verso es pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.

En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.

Muchos creyentes son así a la hora de orar, no saben lo que quieren.

Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, nunca te lo dará.

Una amiga mía, cuya familia está en el ministerio desde hace más de cincuenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.

Yo llegué a conocer esa camioneta cuando estuve predicando con ellos en su ciudad.

Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber qué cosa es la que quieres.

Lo segundo que debes hacer es pedir.

Al final de Santiago 4:2 dice: “. . .no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.

La palabra pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo; la cual estudiamos en el primer capítulo, pero que vamos ha ampliar aquí.

Aiteo significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.

En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?

Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera específica.

Veamos que dice: si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado.

Esta hablando de dos cosas específicas, pan y pescado.

Pero también dice que debemos de pedirlas Porque todo aquel que PIDE, recibe. Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.

En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Vemos que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo específico que van a pedir.

En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio.

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

Bartimeo tenía una necesidad específica, y fue eso lo que le pidió a Jesús: Maestro, que recobre la vista. Y fue eso lo que recibió, la vista.

Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.

Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración.

La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.

Esta palabra viene de otras dos pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar.

Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “ Acercarse o estar al lado de…. para obtener algo.”

En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:

¿Estas triste? Haz proseuchomai

¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai

Proseuchomai uno por otro

Elías proseuchomai para que no llueva

Elías proseuchomai para que llueva

Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo específico.

Debemos ser como Bartimeo, él sabía lo que quería, y eso fue lo que recibió.

Nuestra oración siempre debe tener un norte.

Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.

La palabra creer es pisteuo.

W. E. Vine define pisteuo de esta manera: Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad.

Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza y plena seguridad en algo o alguien.

¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.

¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La palabra fe aquí es pistis, la cual proviene de pisteuo.

W. E. Vine la define así: Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con Él

Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.

La palabra oír es akoe, que ya la hemos visto, y significa oír, dar audiencia, dar entrada.

El término palabra es rhema.

En el Nuevo Testamento se usan dos palabras para palabra: logos y rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia.

W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de “tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,” en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.

Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que la fe para algo específico viene por el conocimiento específico de los versículos que apunten a la necesidad que tenemos.

No podemos tener fe por algo que no conocemos, debemos ir continuamente a la Palabra de Dios para conocer las cosas que Dios proveyó para nosotros.

Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24 u otros.

Si necesitas solución a tus problemas financieros, ve a Filipenses 4:19.

Sea cual fuese el problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te da la solución.

Al colocar en tu corazón una y otra vez los versículos que te dan la solución para tu problema la fe será producida.

En quinto lugar debes creer que ya lo tenemos al momento de orar.

La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.

Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.

En otras palabras, si lo has pedido, Dios ya te lo ha concedido.

Es posible que aun no estemos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.

¿Por qué tenemos esta plena confianza?

Porque hemos pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.

Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.

El resultado final será que tendrás lo que le has pedido a Dios.

La parte final de Marcos 11:24 dice: “… y os vendrá.”

No hay nada más fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.

Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.

Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

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Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 1

  1 juan 5 1415   

Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 1

Por Ricardo Botto

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
1 Juan 5:14–15 

La voluntad de Dios se encuentra en Mateo 7:7–8: “Pedid, y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.”   

El deseo de Dios es responder nuestras oraciones, pero nos dice que pidamos conforme a su voluntad.

¿Dónde encontramos la voluntad de Dios? En Su Palabra.

Para recibir las cosas que deseamos de Dios, debemos ir a Su Palabra.

 

Pidiendo de Acuerdo a la Voluntad de Dios

Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

Para poder entender mejor este pasaje, vamos a hacer un estudio de las palabras griegas que se utilizan en él.

Iniciemos nuestro estudio con la palabra confianza, que viene de la griega parrhesia. Esta palabra viene de otras que son pas que significa todo y rhesis que significa parlamento.

Parrhesia significa sencillamente: “Confianza libre y sin temor, coraje alegre, osadía, seguridad.”

Según W. E. Vine, parrhesia significa en este pasaje: “La ausencia del temor de hablar abiertamente; de ahí confianza, coraje, osadía, sin ninguna conexión necesaria con la predicación.” 

Otra definición para parrhesia es libertad para hablar o para tener audiencia.

Ester 4:10–11, 5:1–3 relata una idea que nos da una idea de lo que significa esta palabra:

“Entonces Ester dijo a  Hatac que le dijese a Mardoqueo: Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey, saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey en estos treinta días. . . . Aconteció que al tercer día se vistió Ester su vestido real, y entró en el patio interior de la casa del rey, enfrente del aposento del rey; y estaba el rey sentado en su trono en el aposento real, enfrente de la puerta del aposento. Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la punta de su cetro. Dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Ester, y cual es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará.” 

Ester para poder entrar en la presencia del Rey Asuero tenía que hallar gracia ante él. Tuvo libertad para tener audiencia y entrar en la presencia del Rey

En Hebreos 10:19 dice: “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo.”

La palabra libertad en este pasaje es parrhesia.

Nosotros tenemos libertad para tener audiencia y entrar en la presencia de Dios

En el tiempo de la Segunda Guerra Mundial, Franklin Delano Roosevelt era presidente de los Estados Unidos.

Cierto día, en que había una gran cantidad de personas que estaban en su oficina tratando de entrevistarse  con él, un niño de cuatro años pasó corriendo y se metió en su despacho. El presidente cerró la puerta y se quedó media hora con el niño. La gente en la oficina empezó a protestar, pues algunos habían estado esperando  durante varias horas.

Al oírlos, la secretaria del presidente les dijo que no se quejasen tanto, pues el niño que había pasado era el nieto del presidente.

Robertson dice esto: “En él (pros auton). Compañerismo con (pros, cara a cara) Cristo.”

Nosotros somos hijos de Dios y tenemos, total libertad para tener audiencia y hablar cara a cara con Dios por medio de Cristo. Por esta razón podemos citar 1 Juan 5:14  de esta manera: 

“Esta es la libertad total para tener audiencia que tenemos en  él para entrar con confianza y hablar cara a cara con Dios.”

Pasemos ahora a la segunda parte de este verso. 

“. . .  que  si pedimos alguna cosa. . .”

La palabra pedir es aiteo. 

Aiteo significa: pedir. Hacer una petición, presentar una solicitud.

Esta palabra la encontramos muchas veces en la Biblia, con un énfasis en la oración respondida.

Podemos verla en: 

Mateo 7:7,11

PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá… ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les pidan?

Marcos 11:24

Por tanto, os digo que todo lo que PIDIEREIS orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Lucas 11:13

… ¿cuánto más vuestro Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo PIDAN?

Juan 14:13 – 14

Y todo lo que PIDIEREIS al Padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo PIDIEREIS en mi nombre, yo lo haré.

Juan 15:7

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, PEDID todo lo que queráis, y os será hecho.

Juan 16:23 – 24

En aquel día no me preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo lo que PIDIEREIS al Padre en mí nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis PEDIDO en mi nombre: pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Según W. E.. Vine aiteo la mayoría de las veces sugiere la actitud de un suplicante, la petición de alguien que está en menor posición que la que la persona que la petición se hace; por ejemplo en Mateo 7:7 se ve el caso de un hombre pidiendo algo a Dios; en Mateo 7:9–10 nos habla de un hijo hablando a su padre; en 1Juan 5:14–15 se encuentra en referencia a la petición a Dios. En Juan 14:13,14; 16:23 nos habla  de pedidos hechos por los apóstoles.

Siempre que vemos aiteo nos encontramos con pedidos hechos a Dios, y en todos los casos vemos que Dios responde nuestras oraciones. 

“… que si pedimos alguna cosa CONFORME….”

La palabra conforme es kata, que significa estar de acuerdo, bajo o cerca de.

Amos 3:3 nos da una idea de lo que significa está palabra: “Andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo.”

No podemos caminar con Dios si no estamos de acuerdo con El. 

 “… que si pedimos alguna cosa conforme a su VOLUNTAD….”

La palabra voluntad es thelema.

En este pasaje thelema significa la voluntad hablada como la emoción de estar deseoso, en vez de las cosas que deseamos; de la voluntad de Dios.

Es decir estar deseoso de hacer la voluntad de Dios.

Podemos ver esta palabra en los siguientes versos:

Romanos 1:10

Rogando que de alguna manera tenga al fin, por LA VOLUNTAD DE DIOS, un prospero viaje para ir a vosotros.

1 Corintios 1:1

Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la VOLUNTAD DE DIOS. . . .

2 Corintios 8:5

Y no como nosotros lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la VOLUNTAD DEL SEÑOR.

Efesios 1:1, 5,11

Pablo apóstol de Jesucristo por la VOLUNTAD DE DIOS. . . .

En amor habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su VOLUNTAD.

En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según al designio de su VOLUNTAD.

Esta palabra también la vemos en  2 Corintios 1:1; Colosenses 1:1; 2 Timoteo 1:1; Hebreos 10:7, 9,36 y 1 Juan 2:27.

Para poder caminar con Dios, debes estar dispuesto hacer las cosas que él quiere.

Mucha gente se asusta de “la voluntad de Dios”, pensando que es algo malo o doloroso, pero si leemos Romanos 12:2 veremos lo contrario: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Como sabemos que la voluntad de Dios es Su Palabra, así que al renovar nuestra mente y permitiendo que Su Palabra vaya transformando nuestra manera de pensar, nos daremos cuenta que Su voluntad es buena, agradable y perfecta, es decir, Su voluntad te va a gustar.

Así que podemos leer este verso así.

Esta es la libertad total para tener audiencia y hablar cara a cara con Dios que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su buena Palabra. . . .” 

“… él nos oye.”           

La palabra oye es akouo; que es traducida como: audiencia, oír, escuchar, informar.

Vine dice respecto a 1 Juan 5:14 y Juan 9:31, que el hecho de que Dios escuche significa que Él responde la oración. 

Veamos este verso paralelo en Juan 9:31: “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.” 

Es decir, Dios da audiencia, escucha y responde la oración del que ora conforme a Su Palabra.

O, dicho de otro modo: Podemos entrar a la presencia de Dios con la plena confianza y seguridad que Él nos escuchará.

En 1 Juan 5:15 dice: “Si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

La palabra sabemos es oida; que es un verbo en el tiempo presente que significa principalmente ver o percibir; de ahí saber, o tener conocimiento de algo, sea absoluto en el caso divino, o por observación en el caso del conocimiento humano.

La palabra oye es akouo, y pidamos es aiteo. Palabras que ya hemos estudiado.

La palabra tenemos es echo, que significa entre otras cosas tener, agarrar, poseer.

Una forma de traducir 1 Juan 5:14 es: Si tenemos pleno conocimiento que el nos ha oído, sabemos que poseemos las cosas que le hemos pedido.

Al estudiar estos versos vemos que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 17

pacto de sangre 17

Capítulo 17

“En mi nombre”

Estamos entrando en la era del dominio ligado a la omnipotencia, llena de Aquel que es mayor que el que está en el mundo, llena de la sabiduría de Aquel que habló y se formó el universo, y llena con un derecho legal a usar su nombre en cada situación difícil de nuestra vida.

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. (Juan 14:13)

Esto no es una oración, sino una promesa del uso de su nombre en la oración. Es el nombre que usó Pedro cuando sanó al mendigo en el templo.

Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Más pero dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.(Hechos 3:2–9)

Pedro uso el nombre. Dijo: “En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”. De repente, este hombre que había sido cojo de nacimiento se puso en pie, perfectamente bien y fuerte.

Jesús dijo: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré”.

En cierta ocasión se me acercó una mujer con cáncer de mama. Era algo que llevaba allí más de un año, y durante ese tiempo la mujer había sufrido un dolor constante y muy agudo. En el nombre de Jesús, ordené al cáncer que dejara de existir. Al día siguiente, ella regresó diciéndome que el cáncer había desaparecido. Era libre del dolor.

Otra mujer vino a mí con un tumor cancerígeno. También fue sana en el nombre de Jesús.

Casos de tuberculosis, artritis y cáncer son derrotados usando el nombre de Jesucristo. Ninguna enfermedad o dolencia puede permanecer ante ese nombre. Jesús dijo: “En mi nombre echarán fuera demonios” (Marcos 16:17).

Satanás sabe que está derrotado. Sabe que cuando usamos el nombre de Jesucristo, se tiene que ir.

Para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, el os lo dé. (Juan 15:16)

En griego, la palabra traducida como “pidiereis” significa “exigir”. Usted no está exigiéndole nada a Dios. Les está exigiendo a esas fuerzas malvadas e injuriosas que sean rotas, que las enfermedades sean destruidas, que las circunstancias cambiarán y que el dinero llegará.

Jesús se ocupará de eso que usted está exigiendo en su nombre.

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. (Juan 16:24–27)

Lea cuidadosamente estos versículos, y tendrá una idea de su derecho legal a usar el nombre de Jesús. “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.

Estamos en la familia de Dios. Como estamos en la familia de Dios, tenemos derecho legal a estas cosas.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. (Efesios 1:3)

Lo que hizo Jesús fue para nosotros.

Cómo usar el nombre

El nombre de Jesús se usa de dos formas principales.

Primero, se usa cuando oramos al Padre.

De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.(Juan 16:23)

Debemos orar al Padre en el nombre de Jesús; no debemos hacerlo al dirigirnos al Espíritu Santo o a Cristo. Este es el orden divino. Su idea o mi idea, o la idea de cualquier otro hombre, no tienen validez.

Jesús está entre nosotros y el Padre en su ministerio mediador de Sumo Sacerdote para hacer que ocurra, y declara que cualquier cosa que pidamos en ese nombre, el Padre nos lo dará.

Es definitivo. Es absoluto.

Cuando uso su nombre, puedo imponer mis manos sobre una persona y decir algo así: “En el nombre de Jesucristo, cuerpo, obedece la Palabra. La Palabra declara que por su llaga has sido sanado. Te ordeno, espíritu de enfermedad, ¡que abandones este cuerpo ahora”. Proceda a nombrar la enfermedad concreta, como cáncer, tuberculosis o cualquier otro mal.

El demonio de enfermedad se irá, y la persona será sanada.

Uso del nombre en la actualidad

Quizá se pregunte por qué la iglesia no usa mucho el nombre de Jesús en estos días. Creo que Satanás nos ha mantenido cegados a su uso.

En mi ciudad de Seattle, casi ninguna de las iglesias usa el nombre de Él en sus ministerios diarios. Los enfermos se llevan al hospital para que los doctores los atiendan.

Sin embargo, en nuestra propia congregación, es un hecho notable que prácticamente no tengamos enfermedades. Cuando surge la enfermedad, las personas oran unos por otros, y se producen sanidades.

En Hechos 4:13–20 encontramos un relato de una prueba de Pedro y Juan, donde les acusaron de sanar a un hombre en el nombre de Jesús.

Y viendo al hombre que había sido sanado, estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra… Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre. (versículos 14, 17)

¿Por qué les dirían las autoridades a Pedro y a Juan que dejaran de usar el nombre de Jesús? Pusieron objeciones al uso del nombre de Jesús porque tenían envidia del poder de sanidad que había en él.

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. (Hebreos 13:8)

Hay tanto poder en el nombre actualmente como lo había entonces. Nuestro problema no tiene que ver con la fe; tiene que ver con la obediencia, con atrevernos a imponer las manos sobre los enfermos y verles sanar.

Es un problema de no atrevernos a orar al Padre en el nombre de Jesús para que se produzcan milagros.

Permanezca firme en sus derechos del pacto de sangre. ¡Atrévase a usar el nombre!

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La Armadura de Dios – Estudio Biblico

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Recientemente coloque en mi blog La Palabra de Fe una serie de enseñanzas acerca de la Armadura de Dios, que son mis notas cuando enseño ese curso.

Aquí les dejo los enlaces para que puedan utilizarlos no solo en su estudio personal sino para compartirlos con otros.

Peleando la Buena Batalla de la Fe

¡Redimidos!

El Día Que Satanás Perdió Su Autoridad

Reconociendo a Nuestro Enemigo

Resistiendo en el Día Malo

El Cinturón de la Verdad

La Coraza de la Justicia

El Calzado de la Predicación del Evangelio de la Paz

El Escudo de la Fe

El Yelmo de la Salvación

La Espada del Espíritu

Orando en Todo Tiempo

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La Oración en Lenguas

La Oración en Lenguas

don-de-lenguas

Marcos 16:17
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Hechos 2:4
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Una de las señales del Nuevo Pacto es el hablar en nuevas (kainos) lenguas.

KAINOS: Indica lo nuevo, lo que es desusado o desacostumbrado; no nuevo ni reciente en el tiempo, sino nuevo en forma o calidad; o de diferente naturaleza comparado con lo que se contrasta como viejo. Las nuevas lenguas (kainos) de Marcos 16:17, son las otras lenguas (heteros) de Hechos 2:4.

Sin embargo, estas lenguas son nuevas y diferentes, no en el sentido de que nunca fueron habladas, o que fueran nuevas para los oyentes, pues es evidente en Hechos 2:8 que ese no era el caso; eran nuevos lenguajes para los que hablaban, pero no para los que los escuchaban.

Hechos 2:8
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?

Hechos 1:4,5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les estaba diciendo a sus discípulos que iba a derramar el Bautismo del Espíritu Santo sobre ellos.

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

La señal de que ellos recibieron el Bautismo del Espíritu Santo fue el hablar en nuevas lenguas.

Charles Parham, uno de los padres del movimiento pentecostal, le pidió a los alumnos de su escuela bíblica que encontrasen en el libro de Hechos cual fue la evidencia de que las personas hubieran recibido el Bautismo del Espíritu Santo, todos los alumnos sin excepción descubrieron que el Hablar en lenguas fue la evidencia.

Esto sucedió pocos años antes del gran avivamiento pentecostal de la calle Azusa en 1906; incluso J. Seymour, fundador de ese movimiento fue alumno de Parham.

Hechos 2:5-11
5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua.
7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan?
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?
9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos,
11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

En ese momento era en Jerusalén la fiesta de Pentecostés; durante la cual judíos y prosélitos de todo el mundo conocido iban a Jerusalén para celebrarla.

De pronto escuchan el viento recio y la gente hablando en el idioma de estos visitantes, los cuales entendían lo que les hablaban; lo cual no ocurría con los que hablaban, pues para ellos eran nuevas lenguas.

Hechos 2:12-21
12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros ¿Qué quiere decir esto?
13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.
14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras.
15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día.
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños;
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo;
20 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto;
21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Pedro dice aquí que las “otras lenguas” vinieron como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo producido como cumplimiento de la profecía de Joel.

Joel 2:28-32
28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.
29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.
30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.
31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.
32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Es interesante lo que dice Pedro, la gente vio y oyó. Además nos dice que esto que vieron y oyeron vino como consecuencia de la obra que hizo Jesús cuando se sentó a la diestra de Dios y recibió la promesa del Padre, que es el Bautismo del Espíritu Santo.

Hechos 2:38-39
38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Aquí Pedro nos da los requisitos para recibir el Bautismo del Espíritu Santo: sencillamente recibir a Jesucristo.

También dice para quien es: para todos los que el Señor llamare; es decir para toda persona que reciba a Jesús.

La Evidencia Del Bautismo Del Espíritu

Respondamos la pregunta de Charles Parham: ¿Cuál es la evidencia de recibir el Bautismo del Espíritu Santo?

Hay cinco casos en Hechos en que gente recibió el Espíritu Santo

Hechos 1:4-5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les dijo a sus discípulos que esperasen en Jerusalén la venida del Espíritu Santo.

Nuestro primer caso fue en el día de Pentecostés.

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

El cumplimiento de esto ocurrió el día de Pentecostés, y la evidencia de lo que recibieron fue que hablaron en otras lenguas.

Hechos 2:16-18
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Pedro dijo que el derramamiento del Espíritu fue el cumplimiento de la profecía de Joel.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Los moradores de Jerusalén vieron y oyeron algo, que los discípulos hablaron en lenguas como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo.

Nuestro segundo caso se ve durante la predicación de Felipe en Samaria.

Hechos 8:4-8,12
4 Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.
5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
6 Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.
7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;
8 así que había gran gozo en aquella ciudad.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Felipe estaba predicando a Jesucristo con grandes señales y prodigios, y como resultado de ello mucha gente se estaba convirtiendo.

Notemos que las personas se estaban bautizando y sabemos que ningún ministro bautiza a un inconverso.

Hechos 8:14-17
14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;
15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;
16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.
17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

Pedro y Juan se dieron cuenta que aunque los samaritanos habían recibido a Jesús todavía no habían recibido el Espíritu Santo; así que cuando les imponían las manos ellos recibían el Bautismo del Espíritu Santo.

Hechos 8:18-20
18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,
19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero

¿Qué vio Simón, el mago, que lo impulso a querer comprar el poder que tenían los apóstoles?

Recordemos que en Pentecostés los moradores de Jerusalén también vieron algo. Vieron fue que la gente que recibía el Bautismo del Espíritu hablaban en lenguas.

El tercer caso fue el apóstol Pablo.

Hechos 9:10-12,17,18
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.

Aquí vemos como Ananías le impuso las manos para que recibiese el Espíritu Santo.

1 Corintios 14:18
18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.

Es evidente que Pablo habló en lenguas, pues, el dice que hablaba en lenguas mas que los corintios.

Nuestro cuarto caso es Cornelio y los suyos unos 10 años después de Pentecostes.

Hechos 10:1-5
1 Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana,
2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
3 Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.
4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.
5 Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.

Cornelio fue el primer no judío ó gentil que recibió el Bautismo del Espíritu.

Hechos 10:24
24 Al otro día entraron en Cesárea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.

Cornelio mandó por Pedro y lo esperó con los suyos y sus amigos mas íntimos.

Hechos 10:44-46
44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

¿Cómo supieron los judíos que los gentiles habían recibido el Bautismo del Espíritu Santo? Porque los oyeron hablar en lenguas.

Nuestro quinto caso lo vemos en Éfeso unos 20 años después de Pentecostés.

Hechos 19:1-7
1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos,
2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
4 Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.
5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
7 Eran por todos unos doce hombres.

En este caso vemos que cuando los 12 discípulos de Juan el Bautista recibieron el Espíritu Santo ellos también hablaron en lenguas.

Después de examinar estos casos podemos llegar a la conclusión a la que llegaron los discípulos de Charles Parham: La evidencia que tuvieron todas las personas que recibieron el Bautismo del Espíritu Santo en el Libro de Hechos fue el hablar en otras lenguas.

Si esa es la evidencia bíblica de recibir el Bautismo del Espíritu Santo, no deberíamos esperar otra, sino aceptarla como una experiencia válida para nuestras vidas el día de hoy.

Tomado de mi blog “La Palabra de Fe” 

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La Oración de Entregar tus Cargas

La Oración de Entregar tus Cargas

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1 Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta clase de oración, es la oración de entregar nuestras cargas al Señor.

A veces cuando aparentemente nada sucede y nos sentimos afanados y preocupados acerca de porque no sucede nada lo único que debemos hacer es entregar nuestras cargas al Señor.

1 Pedro 5:7 (Versión Amplificada)
7 Echando la totalidad de tu carga; todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones, todas tus inquietudes, sobre Él; porque el cuida de ti amorosamente, y se ocupa de ti cuidadosamente.

Tú no tienes que estar llevando tu carga cuando Jesús lo hace por ti.

Mateo 11:28-30
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No tienes que vivir afanado y cargado cuando Jesús mismo es el que te ha ofrecido llevar tus cargas.

Salmo 37:5
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

La palabra encomienda es galal que significa rodar. Es decir en este verso nos dice: “Rueda tu camino a Jehová.”

Tu eres el que tiene que hacer algo, no es Dios quien lo hará, eres tu el que tiene que rodar tu camino, entregarle todas tus cargas, tus preocupaciones, tus ansiedades, tus inquietudes; el hacerlo te corresponde a ti.

Algunas personas oran: “Señor, alivia mi carga.” Pero Dios no quiere aliviar tu carga, Él quiere quitártela completamente.

Tú eres el que echas tu carga, y encomiendas tu camino.

A veces queremos Dios lo que nos corresponde, pero antes que Dios pueda hacer algo somos nosotros los que debemos hacer algo, debemos deshacernos de nuestras cargas y entregarlas al Señor.

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

De nada nos sirve afanarnos, pues el afán no nos hará ningún bien, debemos colocar nuestra confianza en Dios y entregarle nuestras cargas porque el se ocupara de solucionarlas.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Filipenses 4:6 (Versión Amplificada)
6 No se agiten ni tengan ansiedad por nada, sino continúen haciendo conocidos sus deseos a Dios en toda y cada circunstancia, por medio de la oración y la petición (pedidos específicos) con acciones de gracias.

Cada vez que nos preocupamos y estamos ansiosos lo único que hacemos es anular el efecto de nuestras oraciones.

Si es que estamos preocupados lo único que hacemos es retener las cargas que le hemos entregado al Señor, y nuestra oración no va ha funcionar pues aun tenemos las cargas, le hemos quitado a Dios lo que le dimos.

Cuando le entregamos la carga al Señor, ya no nos pertenece. Si yo gasto el último billete de mil pesos de mi billetera, y tu vienes y me pides que te preste 500 pesos, yo tendría que decirte que no puedo, porque ya no tengo dinero.

Así es la oración de entregar carga: Tu le entregas tu carga al Señor y ya no te pertenece a ti.

Hay tres cosas que debemos hacer para entregarle nuestras cargas al Señor:

1. Ora a Dios de acuerdo a su Palabra.

2. Acepta como un hecho que Dios ya respondió tu oración.

3. Dale gracias a Dios por haberte respondido.

Cada vez que el diablo trate de colocar preocupación en tu mente no la aceptes párate firme en la oración que has hecho y mantente dándole gracias a Dios por haberte respondido.

Tomado de mi blog La Palabra de Fe

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La Oración Unida

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La Oración Unida

La oración unida es la clase de oración en la que hay un cuerpo de creyentes que oran juntos de manera unánime.

Hechos 1:12-15,21-26
12 Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.
13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo.
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
23 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
24 Y ORANDO, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,
25 para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Aquí esta los discípulos, que eran como 120, perseverando unánimes en oración

Ellos tenían que hacer una decisión importante, elegir al sucesor de Judas; para hacer esto hicieron una oración unida y Dios les mostró lo que debían hacer.

Hechos 1:4-5,14; 2:1-4
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, ESTABAN TODOS UNÁNIMES JUNTOS.
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Jesús les había dicho a los discípulos que esperasen la venida del Espíritu Santo; y ellos se mantuvieron orando unánimes juntos hasta que descendió el Espíritu Santo.

De aquí podemos ver que la oración unida debe tener un propósito.

Hechos 4:21-30
21 Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
22 ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?
26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo.
27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,
28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

La iglesia había sido amenazada y prohibida de predicar la Palabra de Dios, pero ellos hicieron la oración unida para poder predicar con osadía y hacerlo con señales y prodigios.

Hechos 4:31,33; 5:12
31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

Los resultados de esta oración es que todos fueron llenos del Espíritu Santo, predicaron el evangelio con osadía y que grandes señales y prodigios se hicieron por manos de los apóstoles.

Hechos 12:1-12
1 En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.
2 Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.
3 Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.
4 Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.
5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
6 Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.
7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.
8 Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.
9 Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión.
10 Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él.
11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.
12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

En este pasaje vemos como Pedro fue liberado por la oración unida de muchos creyentes.

En este tipo de oración hay una gran cantidad de poder involucrado.

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta en este tipo de oración:

1. Los creyentes deben estar unánimemente juntos.
2. La oración debe tener un propósito especifico.
3. Todos deben orar juntos.
4. Debemos creer que recibiremos una respuesta.

Tal como pasó en el libro de Hechos, Dios se encargará de que sucedan las cosas que le hemos pedido.

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La Oración es como el Deporte

Clases de Oración

todoslosdeportes

Orando en todo tiempo en el Espíritu (en cada ocasión y período de tiempo); con toda [clase] de oración y súplica
-Efesios 6:18

En la Biblia encontramos varias clases de oraciones dependiendo de aquello que queremos recibir de Dios; y para cada clase de oración se aplican diferentes reglas.

Es como en los deportes; cada deporte se juega de diferente manera y con sus propias reglas. Tu no juegas el fútbol con las reglas del voley; ni tampoco con las del box.

Imagínate, estas en medio de un partido de fútbol, el delantero rival entra a tu área dispara al arco y el defensa salta eleva sus manos de un golpe a la pelota y grita mate.

Aparentemente salvo a su equipo, pero el arbitro viene lo expulsa y decreta penal en contra de su equipo.

¿Por qué? Porque uso la regla equivocada. En el fútbol no se puede tocar la bola con la mano cuando este en movimiento, excepto por el portero en su arco.

Así hacemos muchas veces con la oración, mezclamos las reglas y hacemos oraciones inefectivas.

Por ejemplo, mucha gente termina la oración de petición diciendo “si es TU voluntad”. La gente está perdiendo su tiempo porque esa no es la regla para hacer la oración de petición sino para la oración de consagración.

Mateo 26:36-44
36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.
37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

Aquí Jesús le está diciendo al Padre: “Quita de mi esta copa si es Tú voluntad, pero que no se haga mi voluntad sino la Tuya.”

En este tipo de oración una persona se consagra para hacer la voluntad del Padre.

Por ejemplo si Dios té esta llamando para ir a la tribu mas alejada del África donde ni siquiera existe el tambor; tu oras: “Padre te pido que me lleves al África si es tu voluntad.”

Por otro lado, cuando tu haces la voluntad de Dios tu ya conoces la voluntad de Dios.

En 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por eso, cuando tu haces la oración de petición, conoces la escritura que te promete lo que quieres recibir de Dios y por eso pides confiadamente.

Además la oración de petición la hacemos al Padre en el nombre de Jesús; no “si es Tu voluntad.”

Al orar de esa manera estamos orando en incredulidad, pues si no hay respuesta a tu oración… “es que no era la voluntad de Dios.”

Así ocurre con toda clase de oración, si sigues la regla incorrecta no tendrás el resultado que deseas.

Por eso veamos las diversas clases de oración para no confundirnos.

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Por qué no debemos orar “Si es Tú voluntad” cuando le pedimos algo a Dios

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Cuando hice esta serie de la oración por primera vez, me encontré con mucha gente que se quejaba porque digo que la voluntad de Dios es responder nuestras oraciones.

Me dijeron que debía aceptar la soberanía de Dios y cosas como esas, pero lo que más me sorprendió es que se hayan molestaban por decirles que la oración de petición no se debe orar “Si es Tu voluntad”.

¿Por qué Jesús oró “Si es tu voluntad”?

La única vez que aparece la oración “Si es Tu voluntad” la encontramos en el huerto de Getsemaní.

Mateo 26;37-45
37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.
45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

Lo que está haciendo Jesús es la oración de consagración, Él estaba diciéndole a Dios: “Padre, yo se lo que se viene, si hay manera de evitarlo hazlo, pero que no se haga mi voluntad sino la Tuya.”

Era evidente que Jesús conocía la voluntad de Dios antes de hacer esta oración.

Veamos lo que dice MacArthur:

Esto no implica que había algún conflicto entre la voluntad del Padre, y la voluntad del Hijo. Era una expresión perfectamente normal de su humanidad que Él se angustiase por la copa de la ira divina. Pero a pesar de que la copa era detestable para Él, Él quiso cargarla, porque era la voluntad del Padre. En esta oración, Él consciente, deliberada y voluntariamente sometió todos sus deseos humanos a la voluntad perfecta del Padre. Por lo tanto, no había ni un conflicto entre el Padre y el Hijo, ni entre la deidad de Cristo y sus deseos humanos.

Por eso decimos que Jesús se estaba consagrando a la voluntad de Dios.

No recuerdo otro pasaje que diga que alguien haya orado “Si es Tu voluntad.”

Por qué Dios no escucha cuando oramos “Si es tu voluntad” cuando hacemos la oración de petición.

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

En este pasaje vemos la confianza que tenemos en Dios, si pedimos conforme a Su voluntad, Él nos oye. De ahí podemos decir que si no pedimos conforme a Su voluntad, Él no nos oye.

Cuando nos acercamos a pedirle algo a Dios debemos saber de antemano cual es Su voluntad, pero…. ¿cómo podemos conocer Su voluntad?

Sabemos que Su voluntad es Su Palabra, Dios nos ha dejado preciosas y grandísimas promesas (2 Pedro 1:4); todas Sus promesas son si y amén en Él (2 Corintios 1:20).

Debemos ir a Su Palabra para conocer todas las cosas buenas que Dios tiene para nosotros, y en base a ella pedirle las cosas que queremos.

Marcos 11:24
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Juan 15:7
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Mat 7:7-11
7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Por eso no perdamos el tiempo orando “Si es Tu voluntad”, más bien invirtamos nuestro tiempo en estudiar Su Palabra y conocerla para poder pedir las cosas que queremos conforme a Su voluntad.

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