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30 Cosas peligrosas que te pueden suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti

Encontré en el facebook de Ed Elliot esta escalofriante lista de cosas que pueden sucederle a los cristianos que se enfocan demasiado en el amor de Dios (estoy frito).

Aquí les dejo la traducción.

edelliot

30 Cosas peligrosas que te pueden suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti

Recientemente, he visto advertencias de ministros de “tener cuidado” con centrarse demasiado en el amor de Dios. Parecen creer que es peligroso tener demasiada información, conocimiento o experiencia sobre el amor de Dios. Mi pregunta a ellos es: “¿Qué posible peligro hay en conocer y experimentar demasiado del amor de Dios?”

Me propuse una lista de los 30 posibles peligros que podrían ocurrir si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti. Podría haber llegado fácilmente con algunos cientos más, pero aquí hay algunos que creo que son los más peligrosos.

1. Hablarán la verdad en amor. Efesios 4:15
2. Su fe funcionará porque la fe obra por amor. Gálatas 5: 6
3. Ellos conocerán a Dios porque Él es amor. 1 Juan 4: 8
4. Ellos comunicarán con precisión el evangelio porque el evangelio es una revelación del amor de Dios por el hombre. Efesios 3: 18-19
5. Caminarán en amor. Efesios 5: 2
6. Tendrán un mejor entendimiento de las Escrituras porque fueron escritas por Dios quien fue motivado por el amor. Juan 3:16
7. Ellos evangelizarán porque el amor es el motivo para alcanzar un mundo perdido. Juan 13:34
8. Tendrán mucha más confianza en Dios porque creen en el amor que Él tiene por ellos. Romanos 8: 35-39
9. Las personas que se adhieren al amor de Dios, se desprenden del pecado. 2 Corintios 5:14
10. Al amar a los demás, en realidad están amando y conociendo a Dios. 1 Juan 4: 7-8
11. Se arrepentirán más rápido porque conocen la bondad de Dios porellos. Romanos 2: 4
12. Sabrán que nada puede separarlos de Dios. Romanos 8: 38-39
13. Superarán cada obstáculo y situación porque están convencidos de que Dios los ama. Romanos 8:37
14. Ellos reflejarán perfectamente y exactamente la verdadera naturaleza y el carácter de Dios porque Él es amor. Efesios 5: 1
15. Siempre sabrán cómo tratar a la gente, incluso a sus enemigos. Lucas 6: 27-28
16. Tendrán un amor, un apetito insaciable, por la palabra de Dios. 1 Juan 2: 5
17. Será un modelo de lo que es ser amado por Dios de la misma manera que Jesús lo hizo. Juan 15: 9
18. El mundo sabrá que pertenecen a Jesús por su amor el uno por el otro. Juan 13:35
19. Las esposas serán excesivamente amadas porque sus esposos las amarán como Cristo amó a la iglesia. Efesios 5:25
20. Nunca fallarán porque el amor nunca falla. 1 Corintios 13: 8
21. Conocerán el corazón de Dios porque estarán llenos de compasión y misericordia.
Salmo 145: 8-9
22. Serán excesivamente generosos porque el amor da por naturaleza. Juan 3:16
23. Estarán libres del miedo porque el amor perfecto echa fuera todo temor. 1 Juan 4:18
24. Cumplirán todas las expectativas que Dios tiene para ellos. Romanos 13:10
25. Nunca estarán espiritualmente desequilibrados porque saben que el amor es mayor que la fe y la esperanza. 1 Corintios 13:13
26. Nunca perderán su fe porque su corazón está enraizado en el amor de Dios por ellos. Efesios 3: 17-21
27. Siempre sabrán que Dios hará de manera extraordinaria y abundante por ellos más allá de todo lo que puedan pedir, imaginar o pensar. Efesios 3:20
28. Siempre conocerán la verdad y vivirán en libertad. Juan 14:6
29. Lo que sale de su boca será siempre  sazonado con gracia. Colosenses 4:6
30. Serán espiritualmente maduros. Efesios 4:15

En ninguna parte de la Biblia entera, Jesús, Pablo o los otros apóstoles advierten a los creyentes que concentrarse en mucho en el amor de Dios por ellos puede ser algo peligroso.

Así que, realmente no veo ninguna desventaja para un creyente que sabe o experimenta demasiado del amor de Dios. Parece que todas las advertencias de estos ministros a la gente para que tengan cuidado cuidado de estar expuestos a demasiado del amor de Dios necesitan una dosis saludable de conocer y experimentar el amor de Dios por sí mismos.

Por cierto, esta lista de 30 cosas peligrosas que podrían suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti, no es peligrosa para ti, pero es muy peligroso para el diablo quien sabe el impacto y la transformación que sucede cuando un creyente se enfoca en El amor de Dios por ellos.

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Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 2

marcos 11 24

La Oración de Petición

Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.

En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.

La palabra todo que usa en este verso es pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.

En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.

Muchos creyentes son así a la hora de orar, no saben lo que quieren.

Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, nunca te lo dará.

Una amiga mía, cuya familia está en el ministerio desde hace más de cincuenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.

Yo llegué a conocer esa camioneta cuando estuve predicando con ellos en su ciudad.

Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber qué cosa es la que quieres.

Lo segundo que debes hacer es pedir.

Al final de Santiago 4:2 dice: “. . .no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.

La palabra pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo; la cual estudiamos en el primer capítulo, pero que vamos ha ampliar aquí.

Aiteo significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.

En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?

Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera específica.

Veamos que dice: si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado.

Esta hablando de dos cosas específicas, pan y pescado.

Pero también dice que debemos de pedirlas Porque todo aquel que PIDE, recibe. Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.

En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Vemos que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo específico que van a pedir.

En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio.

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

Bartimeo tenía una necesidad específica, y fue eso lo que le pidió a Jesús: Maestro, que recobre la vista. Y fue eso lo que recibió, la vista.

Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.

Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración.

La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.

Esta palabra viene de otras dos pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar.

Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “ Acercarse o estar al lado de…. para obtener algo.”

En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:

¿Estas triste? Haz proseuchomai

¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai

Proseuchomai uno por otro

Elías proseuchomai para que no llueva

Elías proseuchomai para que llueva

Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo específico.

Debemos ser como Bartimeo, él sabía lo que quería, y eso fue lo que recibió.

Nuestra oración siempre debe tener un norte.

Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.

La palabra creer es pisteuo.

W. E. Vine define pisteuo de esta manera: Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad.

Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza y plena seguridad en algo o alguien.

¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.

¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La palabra fe aquí es pistis, la cual proviene de pisteuo.

W. E. Vine la define así: Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con Él

Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.

La palabra oír es akoe, que ya la hemos visto, y significa oír, dar audiencia, dar entrada.

El término palabra es rhema.

En el Nuevo Testamento se usan dos palabras para palabra: logos y rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia.

W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de “tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,” en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.

Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que la fe para algo específico viene por el conocimiento específico de los versículos que apunten a la necesidad que tenemos.

No podemos tener fe por algo que no conocemos, debemos ir continuamente a la Palabra de Dios para conocer las cosas que Dios proveyó para nosotros.

Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24 u otros.

Si necesitas solución a tus problemas financieros, ve a Filipenses 4:19.

Sea cual fuese el problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te da la solución.

Al colocar en tu corazón una y otra vez los versículos que te dan la solución para tu problema la fe será producida.

En quinto lugar debes creer que ya lo tenemos al momento de orar.

La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.

Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.

En otras palabras, si lo has pedido, Dios ya te lo ha concedido.

Es posible que aun no estemos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.

¿Por qué tenemos esta plena confianza?

Porque hemos pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.

Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.

El resultado final será que tendrás lo que le has pedido a Dios.

La parte final de Marcos 11:24 dice: “… y os vendrá.”

No hay nada más fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.

Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.

Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

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El Pacto de Sangre – Conclusión

pacto de sangre 19

Conclusión

La necesidad de la hora

Estoy convencido de que este es el mensaje de la undécima hora, un mensaje para la iglesia hoy.

En los difíciles tiempos que tenemos por delante, vamos a necesitar todo lo que Dios pueda darnos, todo lo que Él pueda ser para nosotros, para poder estar firmes.

Verán, hermanos, esta enseñanza del pacto de sangre, esta enseñanza de relación, esta capacidad de usar el nombre de Jesús, es un mensaje para los tiempos que vienen. Nos permitirá estar firmes contra las fuerzas de las tinieblas.

En la Gran Comisión, en el evangelio de Marcos, Jesús dijo: “En mi nombre echarán fuera demonios” (Marcos 16:17). Creo que en los últimos tiempos los demonios van a ser mucho más prominentes.

Satanás sabe que sus días están limitados. Vamos a pasar a un periodo de conflicto espiritual como nunca antes ha conocido la iglesia. Esto no sólo incluirá persecución, sino también que los demonios romperán y aplastarán el espíritu de muchos cristianos.

La iglesia debe aprender el secreto de estar firme contra los ejércitos de las tinieblas en el nombre de Jesús.

El Pacto de Sangre

Tengo derecho a la gracia en el lugar más difícil,
sobre la base del pacto de sangre.
Tengo derecho a una paz que nunca puede cesar,
sobre la base del pacto de sangre.
Tengo derecho a un gozo que nunca puede empalagar,
sobre la base del pacto de sangre.
Tengo derecho al poder, sí, en esta misma hora,
sobre la base del pacto de sangre.
Tengo derecho a la sanidad mediante las riquezas de mi Padre,
sobre la base del pacto de sangre.
Cuando acepto mi sanidad, el poder de Satanás se tiene que romper,
sobre la base del pacto de sangre.
Tengo un derecho legal ahora, para ganar esta batalla,
sobre la base del pacto de sangre.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 17

pacto de sangre 17

Capítulo 17

“En mi nombre”

Estamos entrando en la era del dominio ligado a la omnipotencia, llena de Aquel que es mayor que el que está en el mundo, llena de la sabiduría de Aquel que habló y se formó el universo, y llena con un derecho legal a usar su nombre en cada situación difícil de nuestra vida.

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. (Juan 14:13)

Esto no es una oración, sino una promesa del uso de su nombre en la oración. Es el nombre que usó Pedro cuando sanó al mendigo en el templo.

Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Más pero dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.(Hechos 3:2–9)

Pedro uso el nombre. Dijo: “En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”. De repente, este hombre que había sido cojo de nacimiento se puso en pie, perfectamente bien y fuerte.

Jesús dijo: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré”.

En cierta ocasión se me acercó una mujer con cáncer de mama. Era algo que llevaba allí más de un año, y durante ese tiempo la mujer había sufrido un dolor constante y muy agudo. En el nombre de Jesús, ordené al cáncer que dejara de existir. Al día siguiente, ella regresó diciéndome que el cáncer había desaparecido. Era libre del dolor.

Otra mujer vino a mí con un tumor cancerígeno. También fue sana en el nombre de Jesús.

Casos de tuberculosis, artritis y cáncer son derrotados usando el nombre de Jesucristo. Ninguna enfermedad o dolencia puede permanecer ante ese nombre. Jesús dijo: “En mi nombre echarán fuera demonios” (Marcos 16:17).

Satanás sabe que está derrotado. Sabe que cuando usamos el nombre de Jesucristo, se tiene que ir.

Para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, el os lo dé. (Juan 15:16)

En griego, la palabra traducida como “pidiereis” significa “exigir”. Usted no está exigiéndole nada a Dios. Les está exigiendo a esas fuerzas malvadas e injuriosas que sean rotas, que las enfermedades sean destruidas, que las circunstancias cambiarán y que el dinero llegará.

Jesús se ocupará de eso que usted está exigiendo en su nombre.

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. (Juan 16:24–27)

Lea cuidadosamente estos versículos, y tendrá una idea de su derecho legal a usar el nombre de Jesús. “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.

Estamos en la familia de Dios. Como estamos en la familia de Dios, tenemos derecho legal a estas cosas.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. (Efesios 1:3)

Lo que hizo Jesús fue para nosotros.

Cómo usar el nombre

El nombre de Jesús se usa de dos formas principales.

Primero, se usa cuando oramos al Padre.

De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.(Juan 16:23)

Debemos orar al Padre en el nombre de Jesús; no debemos hacerlo al dirigirnos al Espíritu Santo o a Cristo. Este es el orden divino. Su idea o mi idea, o la idea de cualquier otro hombre, no tienen validez.

Jesús está entre nosotros y el Padre en su ministerio mediador de Sumo Sacerdote para hacer que ocurra, y declara que cualquier cosa que pidamos en ese nombre, el Padre nos lo dará.

Es definitivo. Es absoluto.

Cuando uso su nombre, puedo imponer mis manos sobre una persona y decir algo así: “En el nombre de Jesucristo, cuerpo, obedece la Palabra. La Palabra declara que por su llaga has sido sanado. Te ordeno, espíritu de enfermedad, ¡que abandones este cuerpo ahora”. Proceda a nombrar la enfermedad concreta, como cáncer, tuberculosis o cualquier otro mal.

El demonio de enfermedad se irá, y la persona será sanada.

Uso del nombre en la actualidad

Quizá se pregunte por qué la iglesia no usa mucho el nombre de Jesús en estos días. Creo que Satanás nos ha mantenido cegados a su uso.

En mi ciudad de Seattle, casi ninguna de las iglesias usa el nombre de Él en sus ministerios diarios. Los enfermos se llevan al hospital para que los doctores los atiendan.

Sin embargo, en nuestra propia congregación, es un hecho notable que prácticamente no tengamos enfermedades. Cuando surge la enfermedad, las personas oran unos por otros, y se producen sanidades.

En Hechos 4:13–20 encontramos un relato de una prueba de Pedro y Juan, donde les acusaron de sanar a un hombre en el nombre de Jesús.

Y viendo al hombre que había sido sanado, estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra… Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre. (versículos 14, 17)

¿Por qué les dirían las autoridades a Pedro y a Juan que dejaran de usar el nombre de Jesús? Pusieron objeciones al uso del nombre de Jesús porque tenían envidia del poder de sanidad que había en él.

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. (Hebreos 13:8)

Hay tanto poder en el nombre actualmente como lo había entonces. Nuestro problema no tiene que ver con la fe; tiene que ver con la obediencia, con atrevernos a imponer las manos sobre los enfermos y verles sanar.

Es un problema de no atrevernos a orar al Padre en el nombre de Jesús para que se produzcan milagros.

Permanezca firme en sus derechos del pacto de sangre. ¡Atrévase a usar el nombre!

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El Pacto de Sangre – Capítulo 3

pacto de sangre 3

Capítulo 3

El pacto en África

Una ilustración de Henry Stanley podría ayudarnos a entender el significado del pacto.

Cuando Stanley estaba buscando a Livingstone, contactó con una poderosa tribu africana. Eran agresivos y guerreros, y Stanley no estaba en condición de luchar contra ellos. Finalmente, el intérprete de Stanley preguntó por qué simplemente no hacía un pacto con ellos. Le dijeron que eso conllevaba beber la sangre el uno del otro. A Stanley no le agradaba mucho una práctica así, pero sus circunstancias seguían empeorando hasta que finalmente el intérprete le volvió a preguntar una vez más por qué no cortaba el pacto con el jefe de la tribu.

Cuando Stanley preguntó cuáles serían los resultados de hacer un pacto así, el intérprete le respondió: “Todo lo que tiene el jefe será tuyo si lo necesitas”.

Esto llamó la atención de Stanley, y decidió investigar más.

Tras varios días de negociaciones, Stanley y el jefe llegaron al pacto. Primero hubo una consulta en la que el jefe le preguntó a Stanley cuáles eran sus motivos y su posición, así como su capacidad para cumplir el pacto. Después, hubo un intercambio de regalos. El jefe quería la cabra blanca de Stanley. Stanley había tenido una salud delicada, y la leche de cabra era lo único que podía tomar para alimentarse, así que fue muy difícil para él tener que entregarla, pero el jefe era insistente. Finalmente, Stanley le entregó la cabra, y el jefe le ofreció a cambio su gran lanza de cobre de más de dos metros. Stanley supuso que había salido perdiendo en el intercambio, pero más adelante descubrió que dondequiera que iba en África con esa lanza, todos se postraban y se sometían a él.

Después el jefe trajo a uno de sus príncipes. De igual forma, Stanley trajo a uno de sus hombres de Inglaterra. Un sacerdote avanzó con una copa de vino, hizo una incisión en la muñeca del príncipe y dejó que unas gotas de su sangre cayeran en la copa de vino. De igual modo, hizo una incisión en la muñeca del joven inglés y dejó que unas gotas de su sangre cayeran en el cáliz. Removió el vino, mezclándolo con la sangre. El sacerdote le entregó la copa al inglés, quien bebió una parte. Después se la entregó al príncipe, el cual se terminó lo que quedaba. Después, los dos hombres juntaron sus muñecas para mezclar sus sangres.

Ahora, se habían convertido en hermanos de sangre. Esos dos hombres sirvieron como sustitutos, pero habían atado a Stanley y al jefe de la tribu, así como a los hombres de Stanley y a los soldados del jefe, en una hermandad de sangre que sería indisoluble.

Frotaron con pólvora sus heridas para que quedara una marca negra al cicatrizar, indicando con ello a todo el que los viera que eran hombres de pacto. Esas heridas servían como una tarjeta de visita de su pacto.

Finalmente, se plantaron árboles que eran conocidos por su larga vida.

El monumento conmemorativo

Parece que siempre que se celebra un pacto de sangre en un país donde crecen árboles, se realiza algún tipo de ceremonia de plantación. A menudo, se les llama “árboles del pacto”.

En lugares donde no crecen árboles, se suele alzar una montaña de piedras o un monumento para recordar tanto a las partes implicadas en el pacto como a todos sus descendientes su contrato indisoluble.

Cuando Abraham y Abimelec hicieron un pacto, Abraham apartó siete corderas.

Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos pacto. Entonces puso Abraham siete corderas del rebaño aparte. Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte? Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sirvan de testimonio de que yo cavé este pozo. (Génesis 21:27–30)

Estas corderas eran el monumento conmemorativo. Al crecer y reproducirse, los rebaños serían un recordatorio continuo del pacto que habían cortado estos dos hombres.

Después de plantar los árboles en la ceremonia del corte del pacto entre Stanley y el jefe, el jefe dio un paso al frente y gritó: “Vengan, compren y vendan con Stanley, porque es nuestro hermano de sangre”.

Unas horas antes, los hombres de Stanley habían estado en un continuo estado de alerta para proteger sus balas de prendas de algodón y baratijas de los miembros de la tribu. Ahora, Stanley pudo abrir las balas y dejarlas en la calle sin protección alguna, ya que nadie las tocaría. Si alguien decidiera robarle algo a Stanley, ahora un hermano de sangre, tal delito traería con él la pena de muerte.

Ahora, el jefe haría cualquier cosa por su nuevo hermano. Stanley no llegó a entender del todo lo sagrado que era ese pacto. Incluso años después, aún seguía dándole vueltas. En el momento que se solemniza un pacto de sangre, todo lo que cada una de las partes del pacto posee en el mundo queda a disposición de su hermano de sangre. Al mismo tiempo, este hermano nunca pediría nada a menos que se viese absolutamente forzado a necesitarlo.

Algunas de las historias más bellas que conozco en el mundo son historias de hermanos de pacto de sangre.

Maldiciones y bendiciones

Hay un detalle importante que no he incluido en el relato de esta ceremonia. En el momento en que los dos sustitutos bebieron de la copa que contenía la sangre del otro, un sacerdote procedió a anunciar las maldiciones más horribles que Stanley jamás había oído, maldiciones que le ocurrirían a cualquiera de las partes que rompiera el pacto.

Cuando Moisés repartió la tierra a las diferentes tribus de Israel, les hizo ver las montañas de bendiciones y de maldiciones que recaerían sobre ellos si dejaban de permanecer en su pacto con Dios (véase Deuteronomio 11:27). Entonces Dios proclamó que cada año tenían que pronunciar las bendiciones desde el monte Gerizim y las maldiciones desde el monte Ebal (véase Deuteronomio 11:29).

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Hemos creído y conocido Su amor

hemos creido y conocido el amor

En 1 Juan 4:16 dice: “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor….”

Estas palabras encierran una gran verdad, Dios nos ama; el no está enojado con nosotros, Dios es amor y nos ama. Su misma naturaleza, Su misma esencia es el amor y eso es lo que Él tiene por nosotros.

En Juan 3:16 vemos la mayor manifestación del amor de Dios por nosotros: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Esta frase, “de tal manera“, nos muestra la intensidad y grandeza de su amor por nosotros.

He escuchado predicadores de condenación “famosos“,  Juanetes Bautistas del Siglo XXI, decir: “Dios odia el pecado y odia al pecador.” Me pregunto si es que han leído Romanos 5:8 donde dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

¿Pueden imaginarse esto? Nosotros eramos pecadores, pero aún así Dios nos amo y envió a Jesús, Su hijo unigénito para morir por la humanidad.

En la oración de Efesios 3, Pablo nos anima a conocer más y más de ese amor:

14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuando era joven en el Señor cantábamos la canción “El amor de Dios es maravilloso”; el coro de esta canción decía: “Tan alto que no puedes estar más alto que él, tan bajo que no puedes estar debajo de él tan ancho que no puedes estar afuera de él, grande es el amor de Dios.”

El amor de Dios es como una burbuja que nos rodea de la que no podemos salir por más que lo intentemos, Dios está ahí con nosotros cuidándonos, protegiéndonos, amándonos.

En Romanos 8 vemos más de ese amor maravilloso de Dios por nosotros:

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Ese amor tan grande se manifestó cuando Cristo vino al mundo a morir por nosotros; y Pablo no hace reflexionar, al decir que si Dios no escatimo en dar a Su hijo unigénito por la salvación del mundo, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas?

Pero va más allá al decirnos que no hay nada que pueda separarnos de ese amor de ese amor tan grande e inmenso que Dios tiene por nosotros, nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, porque Dios nos ama.

Algunos creyentes se condenan pensando que sus pecados los alejan de Dios, pero nos se dan cuenta la verdad que encierra 2 Corintios 5;19; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, si Dios antes que lo conocieras no tomaba en cuenta tus pecados, ¿qué te hace pensar que lo hace ahora?

En 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Dios no toma en cuenta tus pecados porque los puso en Cristo, Él tomó tu lugar, Él se hizo pecado por ti, Él sufrió el castigo del pecado por ti, al morir en la cruz y descendiendo a las partes más bajas de la tierra por ti. Lo hizo para que no tengas que pasar por ello.

Por eso debemos ir a las Escrituras para conocer y entender Su amor por nosotros, y recibir todos los beneficios de ese amor.

Ya que has conocido de Su amor, empieza a creer que Dios te ama.

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100 Días de Favor (Joseph Prince) – Devocionales del 1 al 10

100diasdefavordia

Este es un gran libro de Joseph Prince, en el cual encuentras 100 devocionales con los que puedes empezar tu día llenándote del favor de Dios.

Diariamente estoy traduciendo un devocional y subiéndolo a mi blog “Gracia Extrema”, en este post te dejo los links de los 10 primeros para que puedas llenarte del favor de Dios para tu vida.

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Gracia y Fe, Dios y el Hombre Trabajando Juntos

Romanos 4:13-16
13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.
14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.
15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.

Es sorprendente como la gente separa la fe y la gracia como si fueran dos grandes enemigos.

La fe y la gracia no están divorciadas, es por fe para que sea por gracia.

Cuando hablamos de la salvación vemos como trabajan juntas.

Efesios 2:8-9
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Vemos aquí que la salvación es un regalo de Dios. Ese regalo viene de la gracia de Dios y lo recibimos por medio de la fe.

La gracia es el amor de Dios sin límites hacia nosotros, es Su favor inmerecido.

La salvación viene de parte de Dios por la obra terminada de Jesucristo.

La fe viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17).

Entonces vemos que la gracia y la fe van de la mano para recibir la salvación que viene de Dios.

Romanos 5:1-2
5 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

La fe en Jesucristo es la que nos da entrada a la gracia que ya fue provista para nosotros.

En el gran e inmenso amor de Dios por nosotros, que es Su gracia, Dios ya nos dio todas las cosas las cuales las recibimos por la fe.

La parte de Dios es la gracia, pero nuestra parte es creerle, tal como hizo Abraham, le creyó a Dios y le fue contado por justicia.

Y nuevamente en Romanos 4:16: “Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.”

Creámosle a Dios y disfrutemos de las ricas bendiciones que Él por Su Gracia.

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30 Cosas peligrosas que pueden sucederle a una persona que se enfoca demasiado en el amor de Dios por ellos

Encontré en el facebook de Ed Elliot esta escalofriante lista de cosas que pueden sucederle a los cristianos que se enfocan demasiado en el amor de Dios (estoy frito).

Aquí les dejo la traducción.

edelliot

30 Cosas peligrosas que pueden suceder a una persona que se enfoca demasiado en el amor de Dios por ellos.

Recientemente, he visto advertencias de ministros de “tener cuidado” con centrarse demasiado en el amor de Dios. Parecen creer que es peligroso tener demasiada información, conocimiento o experiencia sobre el amor de Dios. Mi pregunta a ellos es: “¿Qué posible peligro hay en conocer y experimentar demasiado del amor de Dios?”

Me propuse una lista de los 30 posibles peligros que podrían ocurrir si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti. Podría haber llegado fácilmente con algunos cientos más, pero aquí hay algunos que creo que son los más peligrosos.

1. Hablarán la verdad en amor. Efesios 4:15
2. Su fe funcionará porque la fe obra por amor. Gálatas 5: 6
3. Ellos conocerán a Dios porque Él es amor. 1 Juan 4: 8
4. Ellos comunicarán con precisión el evangelio porque el evangelio es una revelación del amor de Dios por el hombre. Efesios 3: 18-19
5. Caminarán en amor. Efesios 5: 2
6. Tendrán un mejor entendimiento de las Escrituras porque fueron escritas por Dios quien fue motivado por el amor. Juan 3:16
7. Ellos evangelizarán porque el amor es el motivo para alcanzar un mundo perdido. Juan 13:34
8. Tendrán mucha más confianza en Dios porque creen en el amor que Él tiene por ellos. Romanos 8: 35-39
9. Las personas que se adhieren al amor de Dios, se desprenden del pecado. 2 Corintios 5:14
10. Al amar a los demás, en realidad están amando y conociendo a Dios. 1 Juan 4: 7-8
11. Se arrepentirán más rápido porque conocen la bondad de Dios porellos. Romanos 2: 4
12. Sabrán que nada puede separarlos de Dios. Romanos 8: 38-39
13. Superarán cada obstáculo y situación porque están convencidos de que Dios los ama. Romanos 8:37
14. Ellos reflejarán perfectamente y exactamente la verdadera naturaleza y el carácter de Dios porque Él es amor. Efesios 5: 1
15. Siempre sabrán cómo tratar a la gente, incluso a sus enemigos. Lucas 6: 27-28
16. Tendrán un amor, un apetito insaciable, por la palabra de Dios. 1 Juan 2: 5
17. Será un modelo de lo que es ser amado por Dios de la misma manera que Jesús lo hizo. Juan 15: 9
18. El mundo sabrá que pertenecen a Jesús por su amor el uno por el otro. Juan 13:35
19. Las esposas serán excesivamente amadas porque sus esposos las amarán como Cristo amó a la iglesia. Efesios 5:25
20. Nunca fallarán porque el amor nunca falla. 1 Corintios 13: 8
21. Conocerán el corazón de Dios porque estarán llenos de compasión y misericordia.
Salmo 145: 8-9
22. Serán excesivamente generosos porque el amor da por naturaleza. Juan 3:16
23. Estarán libres del miedo porque el amor perfecto echa fuera todo temor. 1 Juan 4:18
24. Cumplirán todas las expectativas que Dios tiene para ellos. Romanos 13:10
25. Nunca estarán espiritualmente desequilibrados porque saben que el amor es mayor que la fe y la esperanza. 1 Corintios 13:13
26. Nunca perderán su fe porque su corazón está enraizado en el amor de Dios por ellos. Efesios 3: 17-21
27. Siempre sabrán que Dios hará de manera extraordinaria y abundante por ellos más allá de todo lo que puedan pedir, imaginar o pensar. Efesios 3:20
28. Siempre conocerán la verdad y vivirán en libertad. Juan 14:6
29. Lo que sale de su boca será siempre  sazonado con gracia. Colosenses 4:6
30. Serán espiritualmente maduros. Efesios 4:15

En ninguna parte de la Biblia entera, Jesús, Pablo o los otros apóstoles advierten a los creyentes que concentrarse en mucho en el amor de Dios por ellos puede ser algo peligroso.

Así que, realmente no veo ninguna desventaja para un creyente que sabe o experimenta demasiado del amor de Dios. Parece que todas las advertencias de estos ministros a la gente para que tengan cuidado cuidado de estar expuestos a demasiado del amor de Dios necesitan una dosis saludable de conocer y experimentar el amor de Dios por sí mismos.

Por cierto, esta lista de 30 cosas peligrosas que podrían suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti, no es peligrosa para ti, pero es muy peligroso para el diablo quien sabe el impacto y la transformación que sucede cuando un creyente se enfoca en El amor de Dios por ellos.

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26 Días de Fe – Día 26

Cerrando esta serie de enseñanzas aquí les dejo una muy importante para nuestra vida de fe, como entrenar nuestro espíritu, de modo que podamos ser guiados por Dios en cada área de nuestra vida.

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Lección 26 – Cómo Entrenar El Espíritu Humano

Textos Bíblicos: Josué 1:8; Santiago 1:22; Proverbios 4:20-22.

Verdad Central: Dios usará nuestros propios espíritus para guiamos.

Así como la mente humana puede ser educada y entrenada intelectualmente, también el espíritu puede ser entrenado espiritualmente. Puede ser edificado en tu espíritu al igual que en tu cuerpo. En esta lección veremos las cuatro maneras por las cuales se puede alcanzar esto.

  1. Meditando en la Palabra de Dios.
  2. Practicando la Palabra de Dios.
  3. Dándole a la Palabra de Dios el primer lugar.
  4. Obedeciendo instantáneamente la voz de nuestro espíritu.

Aplicando estos cuatro principios a nuestra vida diaria, podemos llegar a conocer la voluntad de Dios aun en los menores detalles de la vida

Dios se comunica con nuestro espíritu y no con nuestras facultades de razonamiento. Al obedecer instantáneamente a nuestro espíritu, encontraremos que le estamos obedeciendo al Espíritu Santo. Dios dijo en Su Palabra: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón” (Proverbios 20:27). Esto significa que Dios usará nuestro propio espíritu para guiarnos. El espíritu del hombre es la lámpara del Señor.

Regla 1 – Meditando en la Palabra de Dios

Josué 1:8 dice: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

Después de la muerte de Moisés, cuando Dios ungió a Josué para guiar a los hijos de Israel, Dios le dijo al principio de su ministerio la importancia de meditar en la Palabra. Otra traducción de la última frase de Josué 1:8, citado anteriormente dice: “Tú podrás tratar sabiamente en las cosas de la vida“. Ciertamente, no tendríamos éxito si no pudiéramos tratar sabiamente en las cosas de la vida. Dios le dijo a Josué que meditara en la Palabra, y que si lo hacía, Dios haría prosperar su camino y todo le saldría bien.

Los hombres y mujeres más profundamente espirituales que he conocido son los que dedican tiempo a la meditación. Uno no puede desarrollar sabiduría espiritual sin meditar en la Palabra de Dios.

Un pastor una vez me dijo que él había estado tratando de hacer de su iglesia un éxito. Voló por todas partes de la nación visitando muchas de las iglesias más grandes, estudiando sus métodos y tratando de averiguar qué era lo que las hacía triunfar. Traía a su iglesia sus programas e ideas, pero parecía que no funcionaban.

Después de oírme enseñar sobre la meditación en la Palabra de Dios, decidió tratarlo. En vez de pedirle a Dios por nada, diariamente dedicaba un tiempo para meditar en la Palabra de Dios. Después de treinta días, al final de su sermón matinal del domingo, un gran número de almas acudieron al altar. Más personas fueron salvas en ese culto, que las que habían sido salvas en los últimos dos o tres años en esa iglesia. Su gente recibió un avivamiento y el pastor empezó a tener buen éxito.

Su testimonio puede ser el de cualquier creyente que siga su ejemplo y dedique tiempo a meditar en la Palabra de Dios. Enciérrate solo con tu espíritu, y deja al mundo afuera. Si tienes ambiciones de hacer algo que valga la pena, te sugiero que empieces tomando diez o quince minutos diariamente para meditación. Comienza a desarrollar tu espíritu.

Regla 2 – Practicando la Palabra de Dios

Santiago 1:22: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”.

El practicar la Palabra es lo que Santiago llamó ser un “hacedor de la Palabra“. Algunas personas piensan que ser un hacedor de la Palabra es seguir los Diez Mandamientos. Sin embargo, bajo el nuevo pacto tenemos un mandamiento; el mandamiento del amor. Si amas a alguien, no le robarás. No dirás mentiras acerca de él. Pablo dijo que el amor es el cumplimiento de la ley. Si andas en amor, no quebrantarás ninguna ley que haya sido dada para restringir al pecado.

En este versículo, Santiago estaba incitando a los creyentes a hacer primeramente lo que está escrito en las epístolas, a actuar en la Palabra. Por ejemplo, Pablo les escribió a los Filipenses: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipenses 4:6). La Versión Amplificada en inglés dice: “No te preocupes ni tengas ansiedad por nada. Sino que en todas las cosas deja que sean conocidas delante de Dios tus peticiones por oración y mego, con acción de gracias“. Generalmente practicamos solamente parte de esto. No nos importa practicar la parte que nos dice que oremos, pero si solamente practicamos una parte y no la otra, no estamos practicando la Palabra. No somos hacedores de la Palabra.

Primero que nada, el Señor dijo que no nos preocupáramos. Si vamos a preocuparnos y a tener ansiedades, entonces no nos hará ningún bien hacer peticiones. Si Dios dijo que no nos preocupáramos, entonces esto quiere decir que podemos abstenernos de hacerlo. Dios es un Dios justo y Él no nos va a pedir que hagamos algo que no podamos hacer.

Hubo un tiempo en el que yo creía que podía hacer mis peticiones conocidas delante de Dios, pero tenía dificultad en creer que no podía dejar de preocuparme. Sin embargo, Dios dijo que no tenemos que preocuparnos. Así que digo: “Yo rehúso preocuparme o tener alguna ansiedad por cualquier cosa“. Le traigo al Señor mis peticiones, y luego le doy las gracias. Esto apacigua y pacifica el espíritu preocupado que el diablo trata de que yo tenga. Si este malestar interno persiste, simplemente regreso a este versículo y lo leo otra vez. Continúo reclamándolo.

Si seguimos el consejo de Pablo y “no nos preocupamos ni tenemos ninguna ansiedad por nada“, podemos creer en Dios por la promesa del versículo que sigue: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7). Mucha gente quiere lo que dice este versículo siete, pero no quieren hacer lo que el versículo seis dice hacer para alcanzarlo. Sin embargo, para recibir esta “paz…que sobrepasa todo entendimiento“, tenemos que hacer lo que dice el v.6. “Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (versículo 6).

La paz de Dios…fortificará y montará guardia“, es la versión amplificada de este versículo siete. Mantendrá guardia sobre tu corazón y sobre tu espíritu.

La educación de nuestros espíritus viene al practicar la Palabra de Dios. ¿Puedes recibir los resultados y tener paz sin ser un hacedor de la Palabra? No, realmente no podemos. Sé un hacedor de la Palabra y crecerás espiritualmente.

Regla 3 – Dando el Primer Lugar a la Palabra

Proverbios 4:20-22 dice: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo”.

Con tantas voces diferentes rodeándonos, es a menudo difícil detenernos y oír la voz de la palabra de Dios. La familia y los amigos están siempre listos para darnos sus opiniones y consejos. Sin embargo, parte esencial del entrenamiento del hombre espiritual es aprender a escuchar lo que la Palabra de Dios nos dice a nosotros. Es dar el primer lugar a la Palabra en nuestras vidas.

En los versículos citados anteriormente, Dios nos dice que hagamos tres cosas con Su Palabra: (1) Escucharla; (2) leerla; y (3) memorizaría. En el versículo 20 leemos, “…inclina tu oído a mis razones“. Siempre que la Biblia es leída en voz alta; en la iglesia, en los devocionales familiares, el evangelio radiado o televisado, dale especial atención a Sus palabras.

El versículo 21 nos dice: “No se aparten de tus ojos…”. En otras palabras, dedica tiempo a la lectura de la Palabra, permite que se meta dentro de tus pensamientos y en tu corazón. Memorízala, como la segunda parte del versículo 21 dice: “…guárdalas en medio de tu corazón“.

Si hacemos estas tres cosas encontraremos que la Palabra de Dios es “…vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo” (versículo 22). Entraremos en una vida más abundante en Cristo Jesús. Encontraremos sanidad física para nuestros cuerpos. Todo lo que necesitamos hacer es darle a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestras vidas.

Regla 4 – Obedeciendo Instantáneamente a la Voz de Nuestro Espíritu

El espíritu humano tiene una voz. Nosotros le llamamos a esa voz, la conciencia. Algunas veces se le llama intuición. O le llamamos una voz interior que nos guía. Es nuestro espíritu hablándonos.

El espíritu de todos los hombres tiene una voz, ya sean salvos o no. Pero el nuevo nacimiento es un renacer del espíritu humano. Tu espíritu recibe información a medida que meditas en la Palabra de Dios. Aprende a obedecer a tu espíritu.

Tu espíritu tiene la vida y la naturaleza de Dios en él, porque el Espíritu Santo mora dentro de ti. El diablo no puede estar dándote la información porque él no está en ti. Él está fuera de ti. Dios tiene que comunicarse contigo a través de tu espíritu porque ahí es donde está. Tu espíritu obtiene su información a través de él. Aprende a obedecer a tu espíritu.

Algunos dicen que la conciencia no es una guía segura, pero eso no es siempre cierto. La conciencia es una guía segura en el creyente lleno del Espíritu Santo porque Dios está morando dentro de él. La conciencia del creyente, la voz de su espíritu, se vuelve la voz de Dios. Dios le está hablando. Pablo dijo que él obedecía a su conciencia (Hechos 23:1).

Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre…” (Proverbios 20:27). Dios usará tu espíritu para guiarte. Lo usará para alumbrarte. A medida que tu espíritu se alimente y medite en la Palabra, se convertirá más y más en una guía segura; está entrenado en la Palabra.

El Espíritu Santo habla un poquito diferente con aquellos de nosotros que tenemos ciertos dones del ministerio. Pero como regla en las vidas de los creyentes, la voz interior es la voz del espíritu hablando; no el Espíritu Santo. El Espíritu Santo con frecuencia me habla acerca de otros, pero nunca lo oigo para mi propio beneficio. El ministerio de un profeta no le es dado a uno para su propio beneficio, sino para el beneficio de otros. Yo tengo que recibir guía para mí mismo a través de mi propia voz interior.

Cuando aprendamos a oír la voz de nuestro espíritu, llegaremos al lugar donde sabremos qué hacer en todas las fases de la vida. El Señor nos guiará. “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6).

Texto Para Memorizar: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón” (Proverbios 20:27).

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