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La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

llave

Un comercial televisivo preguntaba: “¿Que es una puerta cuando uno tiene la llave?” Y esto es una realidad en la oración, nosotros tenemos la llave que nos abre las puertas del Cielo; tenemos el nombre de Jesús.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Tu tienes la llave, solo debes usarla.

¿A Quien Debemos Pedirle?

Mucha gente no recibe respuesta a sus oraciones porque lo hace de manera incorrecta; al orar le están pidiendo a la persona incorrecta, le piden a Jesús, al Espíritu Santo o algún mediador particular; pero nuestra oración debe hacerse al Padre.

En nuestro texto de Juan 16:23 vemos que nuestras peticiones deben hacerse al Padre.

La palabra preguntar es la palabra griega erotao que significa: “Una petición basada en la igualdad o familiaridad con la persona a la que se le hace la petición.”

Jesús les está diciendo a los discípulos que venía un día en el que ya no estaría con ellos y ya no podrían hacerle peticiones con la relación de familiaridad que tenían hasta ese momento.

La palabra pedir es aiteo que significa: “Es la actitud de un suplicante; la petición que hace una persona de menor posición a otra que está en mayor posición.”

Ahora las peticiones tienen que hacerse a alguien que está en mayor posición, nuestro Padre celestial.

Pero alguien me dirá: “Pero yo le quiero orar a Jesucito“. Yo le respondo: “Muy bien, pero Jesús nos enseñó que debemos orarle al Padre.” Luuego me dirá molesto molesto: “No, yo le pediré al Espíritu Santo y le agradeceré por la gracia concedida.” Yo le responderé: “Magnifico, pero eso no es lo que Jesús enseñó”. Y el me dirá: “Mmmm, pero que enseñó Jesús.” Y yo le responderé: “Gracias por preguntas, veamos lo que dice la Biblia.”

Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Jesús mismo nos enseñó que debemos orar al Padre.

Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.

El Padre es tan, pero tan buen padre, que dará buenas cosas a los que le pidan.

Lucas 13:11
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

El Padre incluso le dará el Espíritu Santo a los que le pidan.

Muy bonito lo que me dices, pero, ¿a quién le oraban en la Biblia?” Y yo le respondo: “Nuevamente gracias por preguntarme, tomemos a Pablo como ejemplo de alguien que ora.”

2 Corintios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.

Efesios 1:3, 15-17
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

“Como ves, en estos y otros versos podemos ver que el apóstol Pablo siempre oraba al Padre.”

Podemos ver en estos pasaje que si queremos recibir respuesta a nuestras oraciones debemos pedirle al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cuál Debe Ser Nuestra Actitud al Orar?

Juan 16:24
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Debemos estar gozosos sabiendo que Dios responde nuestras oraciones cuando se las hacemos en el nombre de Jesús.

Nuestro gozo se completa al momento que recibimos la respuesta por las cosas que le hemos pedido a Dios.

Muy bonito lo que me dices, pero, ¿no debo estar preocupado y afanado hasta ver si Dios me concede lo que le pedí?” Yo le respondo: “No, no, no tienes que vivir preocupado, solo entender que Dios ya te escuchó, y estar en paz porque Él ya te respondió. Te mostraré lo que dice la Biblia.”

Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Cuando has orado, ya no es tiempo para afanarte y preocuparte, sino que es el momento de empezar a darle gracias a Dios porque Él ya te respondió afirmativamente.

Efesios 5:20
20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos darle gracias al Padre en el nombre de Jesús.

¿Cómo Abrir las Puertas del Cielo?

Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta de ahorros en un banco, además tengo una tarjeta para retirar dinero de los cajeros automáticos del banco.

Si necesito dinero y el banco está cerrado, lo único que debo hacer es poner mi tarjeta en la máquina y sacar el dinero que necesito.

Esta tarjeta es como la oración, y el cajero automático como si fuera Dios (la fuente de tu provisión), pero colocar la tarjeta no es suficiente, debes colocar tu contraseña que es el nombre de Jesús.

Por otro lado, si coloco la contraseña incorrecta, el cajero no me dará el dinero que he solicitado.

El cajero funciona con la contraseña correcta. Igual es con la oración; la gente debe orar de la manera correcta, pedir al Padre en el nombre de Jesús.

“Y si pido por mi madrecita“,

No va a funcionar“.

“Y si pido por el amor de Dios”

“Tampoco va a funcionar,”

“Y si pido ‘si es Tu voluntad'”.

“Menos aún va a funcionar, Jesús dijo que pidamos al Padre en el nombre de Jesús”

Mucha gente termina sus oraciones diciendo: “Si es Tu voluntad”; lo cual parece ser muy piadoso, pero no tiene ningún resultado.

En primer lugar en 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Es decir, Dios solo responde oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad; por eso, si no conoces la voluntad de Dios te encuentras en problemas, Dios no te escuchara.

Por otro lado, al orar “si es Tu voluntad”; estás orando en incredulidad. Si no hay respuesta a tu oración dirás: “No era la voluntad de Dios”.

No busques excusas para tu falta de respuesta a la oración; haz las cosas de la manera correcta y las puertas del cielo se te abrirán.

En Juan 16:23 vemos que la voluntad de Dios es darte todo lo que le pidas en el nombre de Jesús, así que no pierdas mas tiempo y empieza a pedir al Padre en el nombre de Jesús.

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¿Sabías que Pablo enseñó Hipergracia?

hipergracia

Una cosa impactante al estudiar la Biblia es que cuando vamos al idioma original podemos ver que nuestras versiones, a pesar de ser muy buenas, no nos dan todo el sentido de lo que está escrito.

En este artículo voy a mostrar tres pasajes que prueban que Pablo enseñó la hipergracia.

Vamos a nuestro primer pasaje:

Efesios 2:7 (RVR1960)
7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Veamos este pasaje en griego para entender mejor:

Efesios 2:7
(ἵνα1 hina G2443 C) para (ἐνδείξηται2 endeixêtai G1731 VAMS3S) mostrar (ἐν3 en G1722 P) en (τοῖς4 tois G3588 DDPM) los (αἰῶσι5 aiôsi G165 NDPM) siglos (‹ τοῖς6 ἐπερχομένοις7 › tois eperchomenois G3588 G1904 DDPM VPUP-PDM) venideros (τὸν8 ton G3588 DASM) las (ὑπερβάλλοντα9 hyperballonta G5235 VPAP-SAM) abundantes (πλοῦτον10 plouton G4149 NASM) riquezas (► 12) de (αὐτοῦ13 autou G846 RP-GSM) su (‹ τῆς11 χάριτος12 › tês) charitos (G3588 G5485 DGSF NGSF) gracia….

En el griego la palabra “abundantes” es “hiperballo”, que según Vine significa:

“ὑπερβάλλω G5235) arrojar sobre o más allá (hiper, sobre; balo, arrojar). Se traduce «más eminente» en 2Co_3:10; «superabundante» en 2Co_9:14; «supereminente» en Eph_1:19; 2.7: «abundantes»; 3.19: «que excede».

Veamos nuestro segundo pasaje:

Romanos 5:20 (RVR1960)
20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia

Romanos 5:20
… (περεπερίσσευσεν13 hypereperisseusen G5248 VAAI3S) sobreabundó (ἡ14 hê G3588 DNSF) la (χάρις15 charis G5485 NNSF) gracia.

En el griego la palabra sobreabundo es hiperperisseusen, que significa según Vine: “hiperperisseuo (ὑπερπερισσεύω G5248) abundar más inmensamente. Se emplea en Rom_5:20 «sobreabundó»”

Vincent dice que literalmente significa “por encima y más allá”.

Veamos nuestro tercer pasaje:

1 Timoteo 1:14 (RVR1960)
14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.

1 Timoteo 1:14
… la (χάρις4 charis G5485 NNSF) gracia (► 6) de (ἡμῶν7 hêmôn G2257 RP1GP) nuestro (‹ τοῦ5 Κυρίου6 › tou Kyriou G3588 G2962 DGSM NGSM) Señor → fue → más (ὑπερεπλεόνασε1 hyperepleonase G5250 VAAI3S) abundante….

Vine lo traduce: “hiperpleonazo (ὑπερπλεονάζω G5250) forma intensificada del Nº 3, que significa abundar en gran manera, se utiliza en 1Ti_1:14, de la gracia de Dios.”

Vincent traduce hiperpleonnazo como: “Abundó excesivamente.”

De estas 3 palabras compuestas que uso Pablo en estos tres pasajes podemos ver que Pablo enseñó hipergracia.

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¿Amoldar la mente al mundo o amoldarla a la Palabra de Dios?

amoldando

Hoy mucha gente habla de contracultura, el ir en contra de los valores tradicionales de la sociedad, y tomando la malo convirtiéndolo en bueno, y lo bueno en malo.

Desde el aborto hasta la homosexualidad, el callar a los que se levantan en contra de ello, ¿como creyentes debemos asentir y decir amén? ¿Debemos amoldar nuestras mentes a lo que dice el mundo?

Romanos 12:2, en nuestra querida Reina Valera 1960, dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Veamos otras versiones para entender más claramente este pasaje:

(Arcas y Fernández)  No os amoldéis a los criterios de este mundo. Dejaos transformar; renovad vuestro interior de tal manera, que sepáis apreciar lo que Dios quiere, es decir, lo bueno, lo que le es agradable, lo perfecto.

Aquí nos dice que no nos amoldemos a los criterios de este mundo. El mundo tiene sus criterios, lo que ellos llaman “ser politicamente correctos“,  pero como digo siempre: “El cristianismo es políticamente incorrecto“,

Hablaba con una hermana en el Facebook que defendía el matrimonio homosexual entre cristianos y me preguntó: “¿Pero acaso es malo ser gay?” Yo le respondí: “El asunto no es si el ser gay sea bueno o malo, sino que dice la Biblia al respecto.

No debemos amoldar nuestra mente a lo que piensa el mundo sino comprobar en la Palabra de Dios que es lo que dice Dios al respecto.

(Biblia Amplificada) No te conformes con este mundo (esta era), [creado y adaptado a sus costumbres externas, superficiales], sino transfórmate (cambiando) por la [completa] renovación de tu mente [por sus nuevos ideales y su nueva actitud] , para que pruebes [por ti mismo] cuál es la voluntad buena, aceptable y perfecta de Dios, incluso lo que es bueno, aceptable y perfecto [a los ojos de Dios].

El mundo tiene costumbres externas y superficiales, que van en contra de la Palabra de Dios, y son cambiantes. Siempre llegan modas nuevas que nos alejan de Dios.

No debemos conformarnos a ellas, sino transformarnos por medio de la renovación de la mente, y de ese modo comprobar lo que es bueno, agradable y perfecto a los ojos de Dios.

(Nueva Biblia Latinoamericana Hoy)  Y no se adapten (no se conformen) a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable (agradable) y perfecto.

Me gusta esta versión, dice que no nos adaptemos, lo mas fácil es escondernos o enterrar nuestra cabeza como un avestruz y aceptar las cosas que el mundo dice.

El cristiano debe ser radical en su forma de pensar y no dejarse vencer por el mundo y sus criterios, modas y formas de pensar.

(Dios Habla Hoy 2002)  No viváis conforme a los criterios del tiempo presente; por el contrario, cambiad vuestra manera de pensar, para que así cambie vuestra manera de vivir y lleguéis a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

No vivamos conforme a los criterios del mundo actual, el cristianismo va contra la corriente, es la verdadera contracultura, porque no vive según los criterios del mundo, sino conforme a lo que dice la Palabra de Dios.

Vivimos diferente, pensamos diferente porque llegamos a conocer la voluntad de Dios al pasar tiempo con Su Palabra.

(Palabra de Dios para Todos)  No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios cambie su vida con una nueva manera de pensar. Así podrán saber lo que Dios quiere para ustedes y también lo que es bueno, perfecto y agradable a él.

El mundo tiene su modelo de vida que no es el referente del cristiano, basta con ver los periódicos o pasarse por el Facebook para darse cuenta como piensa y vive el mundo; pero, ese no es nuestro modelo, nuestro modelo es lo que Dios piensa, y Dios se encargó de dejarnos su pensamiento en Su Palabra.

(The Message) No te adaptes tan bien a tu cultura como para que encajes sin siquiera pensar. En cambio, fija tu atención en Dios. Serás cambiado de adentro hacia afuera. Reconoce pronto lo que Él quiere de ti y responde rápidamente. A diferencia de la cultura que te rodea, siempre arrastrándote hacia su nivel de inmadurez, Dios saca lo mejor de ti, desarrolla una madurez bien formada en ti.

Que interesante esta versión; la gente se encaja rápidamente a su cultura sin siquiera pensarlo. Eso tu lo vez en los jóvenes fácilmente, si sale un nuevo tipo de música, todos la escuchan, si se pone de moda un peinado o tipo de ropa todos están iguales. Sin siquiera pensarlo están en medio de ello.

Debemos poner nuestra atención en lo que Dios quiere, lo que Él nos dejo escrito en Su Palabra, y Él nos cambiara de adentro hacia afuera.

Pasemos a otro pasaje Romanos 55:8-11 en la Versión Reina Valera 1960: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié“.

Los pensamientos, la cultura, las modas del mundo, son formas pequeñas de pensar, no llegan a la manera de pensar de Dios, que son pensamientos altos.

Pensemos como Dios piensa, sigamos sus caminos en vez de los nuestros, tomemos Su Palabra y dejemos que produzca su efecto en nosotros, y que sea prosperada en aquello para lo cual la envió, en darnos vida, y vida en abundancia.

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30 Cosas peligrosas que te pueden suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti

Encontré en el facebook de Ed Elliot esta escalofriante lista de cosas que pueden sucederle a los cristianos que se enfocan demasiado en el amor de Dios (estoy frito).

Aquí les dejo la traducción.

edelliot

30 Cosas peligrosas que te pueden suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti

Recientemente, he visto advertencias de ministros de “tener cuidado” con centrarse demasiado en el amor de Dios. Parecen creer que es peligroso tener demasiada información, conocimiento o experiencia sobre el amor de Dios. Mi pregunta a ellos es: “¿Qué posible peligro hay en conocer y experimentar demasiado del amor de Dios?”

Me propuse una lista de los 30 posibles peligros que podrían ocurrir si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti. Podría haber llegado fácilmente con algunos cientos más, pero aquí hay algunos que creo que son los más peligrosos.

1. Hablarán la verdad en amor. Efesios 4:15
2. Su fe funcionará porque la fe obra por amor. Gálatas 5: 6
3. Ellos conocerán a Dios porque Él es amor. 1 Juan 4: 8
4. Ellos comunicarán con precisión el evangelio porque el evangelio es una revelación del amor de Dios por el hombre. Efesios 3: 18-19
5. Caminarán en amor. Efesios 5: 2
6. Tendrán un mejor entendimiento de las Escrituras porque fueron escritas por Dios quien fue motivado por el amor. Juan 3:16
7. Ellos evangelizarán porque el amor es el motivo para alcanzar un mundo perdido. Juan 13:34
8. Tendrán mucha más confianza en Dios porque creen en el amor que Él tiene por ellos. Romanos 8: 35-39
9. Las personas que se adhieren al amor de Dios, se desprenden del pecado. 2 Corintios 5:14
10. Al amar a los demás, en realidad están amando y conociendo a Dios. 1 Juan 4: 7-8
11. Se arrepentirán más rápido porque conocen la bondad de Dios porellos. Romanos 2: 4
12. Sabrán que nada puede separarlos de Dios. Romanos 8: 38-39
13. Superarán cada obstáculo y situación porque están convencidos de que Dios los ama. Romanos 8:37
14. Ellos reflejarán perfectamente y exactamente la verdadera naturaleza y el carácter de Dios porque Él es amor. Efesios 5: 1
15. Siempre sabrán cómo tratar a la gente, incluso a sus enemigos. Lucas 6: 27-28
16. Tendrán un amor, un apetito insaciable, por la palabra de Dios. 1 Juan 2: 5
17. Será un modelo de lo que es ser amado por Dios de la misma manera que Jesús lo hizo. Juan 15: 9
18. El mundo sabrá que pertenecen a Jesús por su amor el uno por el otro. Juan 13:35
19. Las esposas serán excesivamente amadas porque sus esposos las amarán como Cristo amó a la iglesia. Efesios 5:25
20. Nunca fallarán porque el amor nunca falla. 1 Corintios 13: 8
21. Conocerán el corazón de Dios porque estarán llenos de compasión y misericordia.
Salmo 145: 8-9
22. Serán excesivamente generosos porque el amor da por naturaleza. Juan 3:16
23. Estarán libres del miedo porque el amor perfecto echa fuera todo temor. 1 Juan 4:18
24. Cumplirán todas las expectativas que Dios tiene para ellos. Romanos 13:10
25. Nunca estarán espiritualmente desequilibrados porque saben que el amor es mayor que la fe y la esperanza. 1 Corintios 13:13
26. Nunca perderán su fe porque su corazón está enraizado en el amor de Dios por ellos. Efesios 3: 17-21
27. Siempre sabrán que Dios hará de manera extraordinaria y abundante por ellos más allá de todo lo que puedan pedir, imaginar o pensar. Efesios 3:20
28. Siempre conocerán la verdad y vivirán en libertad. Juan 14:6
29. Lo que sale de su boca será siempre  sazonado con gracia. Colosenses 4:6
30. Serán espiritualmente maduros. Efesios 4:15

En ninguna parte de la Biblia entera, Jesús, Pablo o los otros apóstoles advierten a los creyentes que concentrarse en mucho en el amor de Dios por ellos puede ser algo peligroso.

Así que, realmente no veo ninguna desventaja para un creyente que sabe o experimenta demasiado del amor de Dios. Parece que todas las advertencias de estos ministros a la gente para que tengan cuidado cuidado de estar expuestos a demasiado del amor de Dios necesitan una dosis saludable de conocer y experimentar el amor de Dios por sí mismos.

Por cierto, esta lista de 30 cosas peligrosas que podrían suceder si te enfocas demasiado en el amor de Dios por ti, no es peligrosa para ti, pero es muy peligroso para el diablo quien sabe el impacto y la transformación que sucede cuando un creyente se enfoca en El amor de Dios por ellos.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 18

pacto de sangre 18

Capítulo 18

Lo que enseña la comunión

Hay dos características destacadas de Dios Padre y de Jesús. De hecho, son mucho más que características; son parte de su carácter.

Amor

Dios es amor. No sólo es un Dios amoroso, sino que también es Dios Padre. Él habló, y se formó el universo. Cuando la humanidad se desvió, Dios creyó que podía hacerle regresar, que el desafío del amor le alcanzaría. Creyó que la humanidad podía convertirse en nueva criatura, y continúa creyendo que las personas pueden vivir en victoria hoy.

Dios es Dios Padre; Jesús es como su Padre. Jesús vino al mundo para presentarnos a su Padre y el amor de su Padre. Fue una presentación de un nuevo tipo de amor para una humanidad rota y a la deriva.

El amor es el único atractivo universal para el hombre. El amor es un atractivo para el corazón del hombre. La fe es un atractivo para la imaginación del hombre, pero el amor es el verdadero atractivo.

Porque de tal manera amor Dios al mundo, que ha dado a su Dijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.(Juan 3:16)

Jesús nos amó tanto que dio su vida por nosotros.

Fe

Jesús creyó como el Padre creyó. Jesús actuó en base a su fe. Creyó que si se convertía en nuestro sustituto, nosotros responderíamos. Creyó que si le demostraba al mundo que nos amaba tanto como para sufrir tormentos y morir por nosotros, habría una respuesta.

Actuó en base a su fe. Él tiene fe en la humanidad actualmente. Tiene fe en la iglesia. Tiene fe en que su propia Palabra viva vencerá. Tiene fe en el amor.

Cuando participamos de la comunión, es una confesión de nuestra fe y lealtad al amor, así como la entrega del Padre de Jesús fue una confesión de su amor. El que Jesús viniera y se diera a sí mismo por nosotros fue una confesión de su amor.

Ambos fueron leales al amor.

Así, pues, todas las veces que comer es este pan, y de viereis esta copa, la muerte del Señor anuncia es hasta que el venga. (1 Corintios 11:26)

Fue un pacto. Cuando usted come el pan y bebe de la copa, está ratificando este pacto. Es un pacto de amor.

Primero, es su lealtad y amor por Jesús.

Segundo, es su lealtad y amor por su cuerpo:la iglesia.

Es una confesión de su amor los unos por los otros. Es una confesión de que come y bebe con ellos, y ahora, llevará usted sus cargas.

Usted se identifica con los demás, así como Jesucristo se identificó con usted en su encarnación y sustitución.

Esta es la actitud del Maestro en cuanto a la Mesa del Señor.

Cuando parto el pan y bebo de la copa, confieso mi lealtad no sólo a Él, sino también a cada miembro del cuerpo de Cristo que participa del pan y bebe de la copa conmigo. Si soy fuerte, llevo las cargas del débil. Adquiero su debilidad.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 16

pacto de sangre 16

Capítulo 16

Bajo sus pies

Este es el clímax de la obra redentora de Cristo:

Y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.(Efesios 1:19–23)

Hemos visto a Jesús después de la resurrección, exaltado en el trono más alto del universo con todo dominio, autoridad y poder bajo sus pies. Todo lo que está bajo sus pies está bajo los nuestros. Su victoria es nuestra victoria.

No tiene sentido que Cristo viniera y sufriera esa tremenda lucha por nuestra redención a menos que fuera para nosotros. No necesitaba hacerlo para Él mismo. Lo que hizo para nosotros es nuestro. Lo único que tenemos que hacer es tomarlo. Él no hizo ese trabajo para bloquearlo y mantenerlo lejos de nosotros, repartiéndolo sólo a unos pocos.

Por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en el. (2 Corintios 5:21)

En su redención recibimos una justicia perfecta. Esta justicia nos permite entrar confiadamente al trono de gracia. Esta justicia nos permite disfrutar de la plenitud de nuestros derechos en Cristo.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 5:1)

Esta es la base de nuestra justicia. Mediante su obra en la cruz, su muerte y su resurrección, Jesús consiguió la paz. Resucitó porque había conquistado a nuestros enemigos, había derrotado a los que nos tenían esclavos.

Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. (Colosenses :15)

Sabemos que el Padre planeó nuestra redención (véase Juan 3:16).

Sabemos que Jesús llevó a cabo ese plan (véase Efesios 1:7; 1 Pedro 2:24).

De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene la vida eterna. (Juan 6:47)

Creo que este plan fue llevado a cabo y que tengo vida eterna. Creo que por su llaga soy sanado (véase Isaías 53:5), y creo que por su gracia soy más que vencedor (véase Romanos 8:37).

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.(1 Juan 5:13)

Si tengo vida eterna, tengo sanidad.

Tengo todas mis necesidades cubiertas, así que “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

No necesito batallar; no tengo que hacer largas y agónicas oraciones; no necesito ayunar para sentirme digno.

¡Es mío!

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual. (Efesios 1:3)

¿Cómo obtengo estas bendiciones?

Lo único que tiene que hacer es pedir y luego darle gracias a Él por ellas.

El agradecimiento abre la puerta; la alabanza la mantiene abierta.

Durante años nos han enseñado que debemos luchar, sufrir y clamar para recibir la respuesta. Todo eso es el trabajo de la incredulidad. Se desarrolla debido a nuestra ignorancia de la Palabra y de nuestros derechos en Cristo.

Así que, ninguno se gloria en los hombres; porque todo es vuestro. (1 Corintios 3:21)

Y vosotros estáis completos en el, que es la cabeza de todo principado y potestad. (Colosenses 2:10)

Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia. (Efesios 1:22)

Satanás ha sido vencido. Somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. No tenemos necesidad de rogar y llorar. Hacerlo deshonra al Padre.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 15

pacto de sangre 15

Capítulo 15

La redención es a través de Dios

Cuando nos aferramos a la horrible imagen de la obra terminada de Satanás, nuestro corazón clama: “¿Quién puede? ¿Quién tiene la capacidad de suplir la necesidad del hombre en una situación tan difícil como esta?”.

Gracias a Dios, existe una respuesta.

Cuando Dios vio la condición de la humanidad, inmediatamente comenzó a preparar una provisión para nuestra redención.

Él sabía que la humanidad no podría redimirse a sí misma; sabía que la humanidad no tenía la capacidad de llegar hasta su trono.

Por eso, primero Dios le dio a la humanidad el pacto abrahámico. Después, cuando los descendientes de Abraham se convirtieron en una nación, Dios les dio la ley del pacto, la cual incluía el sacerdocio, la expiación y los sacrificios y ofrendas del pacto. Todas esas cosas le fueron dadas a Israel como preparación de lo que vendría, porque de esta nación vendría el DiosHombre encarnado, que haría dos cosas:

En primer lugar, rompería el poder de Satanás, para redimir a la humanidad de su esclavitud y restaurarla a una plena justicia, por medio de la cual podría estar en la presencia del Padre del mismo modo en que lo estaba Adán antes de la caída. Esto quitaría la conciencia de culpabilidad y pecado permanentes de la humanidad.

En segundo lugar, rompería el dominio de Satanás y redimiría a la humanidad de forma tan completa que el hombre o la mujer más débil participarían de la justicia restaurada de tal forma que él o ella podrían vivir una vida de victoria total sobre el diablo.

Este Dios-Hombre (encarnado) haría un sacrificio tan completo y perfecto que Dios no sólo restauraría legalmente la justicia perdida de la humanidad, sino que también le daría a la humanidad un acceso pleno a todo su poder y su fuerza, haciendo con ello de la humanidad una creación totalmente nueva.

Así es, cuando Dios hace de la humanidad una nueva creación, imparte en ellos su propia naturaleza, sacando de ellos cualquier temor y pecado que pudiera haber. Esto está completo hasta que la humanidad puede estar en la presencia misma de Dios, soportando la radiante luz de su gracia y amor.

Una vez redimidos, podemos florecer, como lo hace una rosa bajo el sol, hasta que la plenitud del amor de Cristo venga inundando nuestro ser antes de regresar de nuevo a Él. Somos sus hijos amados.

Lector, se encuentra usted en presencia del milagro de milagros, la gracia de Dios, la cual está restaurando a la raza humana perdida, sacándola de su órbita de egoísmo, debilidad y temor y llevándola a la esfera de la fe, el amor y la vida de Dios.

Dios no sólo nos restaurará legalmente la justicia, nos redimirá y nos hará nuevas criaturas, sino que también nos dará su Espíritu Santo. El Espíritu grande y poderoso que resucitó a Jesús de los muertos vendrá a nuestros cuerpos y hará de ellos su hogar.

Y no sólo hace eso, sino que también nos da derecho legal a usar su nombre para echar fuera demonios, imponer manos sobre los enfermos para que sanen y derrotar los propósitos de Satanás.

Oh, tenemos ese nombre. Ese nombre nos hace ser como Él.

Cuando usted vive por ese nombre y camina en ese nombre, el diablo no puede distinguirle de Jesús. Tiene el nombre de Él estampado en usted.

Ah, pero Él hizo algo más.

También nos dio la revelación. Lo llamamos la Palabra, y es la Palabra del Espíritu.

Si usted ha sido redimido, el Espíritu grande y poderoso que resucitó a Jesús de los muertos ha llegado a su vida. Ahora, a través de los labios humanos, el Espíritu Santo blande esa Palabra y vence a los grandes ejércitos del infierno.

Usted es un hijo de Dios, llamado a tener comunión con Jesucristo con una justicia y libertad restauradas. Es una nueva criatura en la que habita el Espíritu Santo con la Palabra viva de Dios.

Tiene usted una comunión tan rica como jamás Adán soñó tener.

Y cuando Jesús vuelva, este cuerpo que fue hecho mortal por Satanás y el pecado recibirá inmortalidad y nunca volverá a morir. La muerte no puede amenazarnos ni llenarnos de temor. Ahora, permanecemos en toda la plenitud de su obra terminada.

Imagínese lo que será cuando las puertas de perlas se abran y nosotros, sus súbditos de amor, sus eternamente redimidos, contemplemos a nuestro Señor sentado en el trono de los siglos.

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El Pacto de Sangre – Capítulo 14

pacto de sangre 14

Capítulo 14

Las tres bendiciones

Encontramos tres maravillosas bendiciones en el nuevo pacto.

Justicia

En primer lugar, está la justicia que Dios imparte a cada cristiano como miembro del nuevo pacto.

Cuando usted acepta a Jesucristo como su Salvador, Dios le imparte la justicia de Cristo en el mismo instante en que nace de nuevo. Esto le da una posición en la presencia del Padre idéntica a la posición de Jesús.

Como nunca hemos conocido una libertad así, tendemos a retirarnos de esta nueva justicia que hemos encontrado. Pero después de un tiempo, toma posesión de usted. Usted comienza a ver a otros hombres y mujeres que se levantan y actúan como Jesús. Parece que no tienen conciencia de inferioridad ante el Padre, porque no tienen conciencia de pecado.

Si usted cree la Biblia (que Jesús es su justicia y que es una nueva criatura en Él), tampoco tendrá conciencia de pecado. Jesús retira el pecado por el sacrificio de sí mismo, y la única conciencia de pecado que usted tiene que tener será cuando haga algo que no es correcto. Cuando eso ocurra, puede usar la sangre y la defensa de Jesucristo.

Desgraciadamente, desde la Reforma protestante las iglesias han tenido tendencia a magnificar la conciencia de pecado. Hemos predicado del diablo; hemos predicado de nuestras propias debilidades e injusticia; hemos mantenido el pecado de las personas delante de ellas de forma tan continua, ¡que se ven a sí mismos como unas pobres y débiles lombrices de tierra!

Demasiados evangelistas vienen a nuestras iglesias queriendo lograr resultados. Predican con la intención de hacer que la congregación entera caiga bajo condenación y acuda al altar, todo para edificar su reputación ante el predicador como “gran evangelista”. Al hacerlo ¡han enseñado incredulidad! Han enseñado todo menos el evangelio de Cristo.

¿Qué es el evangelio? Es esto: que Jesús, gracias a su sacrificio sustitutorio, puede declarar que Él mismo es nuestra justicia desde el momento en que creemos en Él. Este es el milagro más sorprendente que podemos concebir: que Dios Padre imparte justicia a los creyentes en el momento en que aceptan al Señor Jesucristo como Salvador.

Para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe. (Filipenses 3:8–9)

Cuando usted aprenda a caminar como Jesús caminó, sin ninguna conciencia de inferioridad ante Dios o Satanás, ¡desarrollará una fe que asombrará al mundo!

¿Sabe lo que obstaculiza nuestra fe en la actualidad? Que antes de acudir ante el Señor, escuchamos al diablo. Por tanto, acudimos a Dios con un sentimiento de inferioridad ¡con el mensaje del diablo resonando aún en nuestros oídos! Demasiados cristianos viven en un temor continuo a Satanás. No se atreven a declarar que son libres; no se atreven a hacerle frente al diablo.

La justicia que Dios Padre nos ha impartido debería hacer que no tuviéramos temor en presencia de Satanás. Cuando dudamos de la integridad de la Palabra de Dios, le robamos a la obra de Jesucristo su eficacia, y nos quedamos sin poder ante el adversario.

La justicia de Dios nos ha sido impartida no como una “experiencia” sino como un hecho legal. Esta es la verdad más tremenda que Dios nos ha dado en la revelación paulina. El corazón del nuevo pacto es el hecho de que Dios Padre nos hace semejantes a Él.

¿Acaso no fue usted creado a su imagen y semejanza? (Véase Génesis 1:27). Esa imagen es una imagen de justicia. Si Dios declara que usted es justo, ¿qué hace usted condenándose a sí mismo?

Unión

Otra bendición que trae el pacto es su unión con Dios. Cuando Abraham y Dios cortaron el pacto, se hicieron uno. Jesús dijo: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él” (Juan 15:5).

¿Es usted un compañero de Cristo? ¿Habita, o mora, en Cristo? ¿Habita Él en usted?

Pablo dijo: “Y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20).

El término teológico encarnación literalmente significa “hecho carne” o “adoptar carne”. Se refiere a Dios Padre viniendo a la tierra en la forma de un hombre, su Hijo, Jesucristo. La encarnación era Dios haciéndose uno con nosotros. El pacto de sangre le llevó a Pablo a renegar de sí mismo y adoptar profundamente a Cristo como su vida. Jesucristo dejó atrás la gloria para venir a la tierra y hacerse uno con nosotros, así como para darnos una manera de conseguir la salvación eterna.

¿No se enfrentó Jesús al diablo y le venció por nosotros? (Véase 1 Juan 3:8). ¿No le despojó Jesús de su autoridad? (Véase Colosenses 2:15) ¿No le quitó a Satanás su armadura? (Véase Lucas 11:20–22). Como cristiano, usted puede estar tan tranquilo y sin temor en la presencia del infierno mismo y del diablo mismo como lo estaría en presencia de cualquier otro ser inferior.

Porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.(1 Juan 4:4)

¿Por qué temer al diablo? ¿Por qué no estar ante el mundo como un conquistador? Usted está en una relación de pacto de sangre con el Dios Todopoderoso. Cuando nació de nuevo, entró en pacto con Él.

Los hombres fuertes de David eran símbolos de lo que podrían llegar a ser los cristianos. La Escritura nos dice que uno de sus hombres mató a ochocientos soldados enemigos en un sólo día (véase 2 Samuel 23:8).

¿Es usted partícipe de la naturaleza divina? Sí. (Véase 2 Pedro 1:4).

¿Es usted hijo de Dios? Sí. (Véase 1 Juan 3:2).

¿Le ha dado Dios Padre su justicia? Sí. (Véase Romanos 3:26).

¿Es Dios su justicia? Ciertamente. (Véase 2 Corintios 5:21).

¿Le ha dado Él derecho legal a usar el nombre de Jesús? Sin duda alguna. (Véase Juan 16:23).

¿Se da cuenta del tipo de hombre o mujer que es usted? Usted no es un enclenque. Póngase en pie como hijo de Dios que es.

Este es el reto: tenemos que vencer el efecto de las falsas enseñanzas.

Durante generaciones, muchos pastores nos han hablado y tratado como pecadores. Muchos de los antiguos himnos comienzan de manera bella, pero antes de terminar quedamos como enclenques que viven bajo la esclavitud de nuestro pecado, y nos dejan así. En casos así, Cristo pasa casi inadvertido para nosotros.

Identidad

La tercera bendición que encontramos en el nuevo pacto es la identidad. El objeto de la revelación del nuevo pacto es que sepamos quiénes y qué somos en Jesucristo.

Quizá se pregunte: “Pero, Dr. Kenyon, si usted supiera lo débil que soy”.

¿Qué dice Dios? Piense en el argumento y conclusión del libro de Hebreos: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2).

Mientras se mire sólo a usted, no conseguirá nada. Será como Pedro cuando intentó caminar sobre las olas con Jesús. Al principio no se hundía, pero en el instante en que apartó su mirada de Jesús y observó las olas, comenzó a hundirse (véase Mateo 14:25–31).

Usted está conectado al Dios Todopoderoso.

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1 Juan 5:13)

Esto es lo que le da su posición legal ante Dios Padre, su lugar en el pacto.

Si entiendo el evangelio del Señor Jesucristo, es esto: que toda la capacidad, gloria y fortaleza del cielo están a disposición del creyente. Este es el hecho más milagroso que el mundo ha conocido jamás.

Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. (1 Pedro 4:11) Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Filipenses 4:13)

Su desafío para nosotros

En los últimos tiempos, creo que habrá una demostración del poder de Dios que hará que multitudes se levanten y vivan.

Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.(Romanos 5:17)

Debemos reinar como reyes a través de Cristo y con Cristo.

¿Cómo? Sólo por fe.

¿Es Dios su justicia?

Quizá responda: “Estoy intentando hacerle mi justicia”.

¿Puede usted hacerle su justicia? Si cree en Jesucristo, entonces Él ya es su justicia.

Y si Él ya es su justicia, lo único que tiene que hacer es salir al mundo y actuar en consecuencia.

Atrévase a liberar a Dios en su vida.

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Hemos creído y conocido Su amor

hemos creido y conocido el amor

En 1 Juan 4:16 dice: “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor….”

Estas palabras encierran una gran verdad, Dios nos ama; el no está enojado con nosotros, Dios es amor y nos ama. Su misma naturaleza, Su misma esencia es el amor y eso es lo que Él tiene por nosotros.

En Juan 3:16 vemos la mayor manifestación del amor de Dios por nosotros: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Esta frase, “de tal manera“, nos muestra la intensidad y grandeza de su amor por nosotros.

He escuchado predicadores de condenación “famosos“,  Juanetes Bautistas del Siglo XXI, decir: “Dios odia el pecado y odia al pecador.” Me pregunto si es que han leído Romanos 5:8 donde dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

¿Pueden imaginarse esto? Nosotros eramos pecadores, pero aún así Dios nos amo y envió a Jesús, Su hijo unigénito para morir por la humanidad.

En la oración de Efesios 3, Pablo nos anima a conocer más y más de ese amor:

14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuando era joven en el Señor cantábamos la canción “El amor de Dios es maravilloso”; el coro de esta canción decía: “Tan alto que no puedes estar más alto que él, tan bajo que no puedes estar debajo de él tan ancho que no puedes estar afuera de él, grande es el amor de Dios.”

El amor de Dios es como una burbuja que nos rodea de la que no podemos salir por más que lo intentemos, Dios está ahí con nosotros cuidándonos, protegiéndonos, amándonos.

En Romanos 8 vemos más de ese amor maravilloso de Dios por nosotros:

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Ese amor tan grande se manifestó cuando Cristo vino al mundo a morir por nosotros; y Pablo no hace reflexionar, al decir que si Dios no escatimo en dar a Su hijo unigénito por la salvación del mundo, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas?

Pero va más allá al decirnos que no hay nada que pueda separarnos de ese amor de ese amor tan grande e inmenso que Dios tiene por nosotros, nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, porque Dios nos ama.

Algunos creyentes se condenan pensando que sus pecados los alejan de Dios, pero nos se dan cuenta la verdad que encierra 2 Corintios 5;19; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, si Dios antes que lo conocieras no tomaba en cuenta tus pecados, ¿qué te hace pensar que lo hace ahora?

En 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Dios no toma en cuenta tus pecados porque los puso en Cristo, Él tomó tu lugar, Él se hizo pecado por ti, Él sufrió el castigo del pecado por ti, al morir en la cruz y descendiendo a las partes más bajas de la tierra por ti. Lo hizo para que no tengas que pasar por ello.

Por eso debemos ir a las Escrituras para conocer y entender Su amor por nosotros, y recibir todos los beneficios de ese amor.

Ya que has conocido de Su amor, empieza a creer que Dios te ama.

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Andrew Wommack – Cómo Cumplir La Voluntad De Dios

En esta enseñanza Andrew Wommack nos dice como es que podemos cumplir con el plan de Dios para nuestras vidas

andrew wommack - como cumplir la voluntad de dios

Cómo Cumplir La Voluntad De Dios

Por Andrew Wommack

Muchos de ustedes probablemente conocen la historia de Elías y la viuda de Sarepta. Me gustaría señalar algo en esta historia que puede ser que no te hallas dado cuenta. Es una llave para cumplir la voluntad de Dios para tu vida.

La historia comienza en 1 Reyes 17, donde Elías entregó una palabra profética del Señor al rey Acab.

Elías … dijo a Acab … no habrá rocío ni lluvia estos años, sino conforme a mi palabra” (1 Reyes 17: 1).

Elías escuchó de Dios, y obedeció Su palabra, diciéndole a Acab que la sequía vendría. Esto era peligroso porque Acab había prohibido adorar a Dios y había salido para matar a todos sus profetas. Desde el punto de vista natural, este no fue un movimiento inteligente para Elías.

Elías podría muy fácilmente haber racionalizado esto y simplemente quedarse en su armario de oración para orar por la sequía. Pero no lo hizo, y por eso, se convirtió en el hombre más poderoso de la nación. Cuando la sequía vino, probando que sus palabras eran verdaderas, le dieron la fuerza para decirle al rey lo que debía hacer, y el rey procedió a hacerlo (1 Reyes 17: 17-20).

Ese único paso de obediencia, tan ilógico como parecía en lo natural, lo inició en el camino hacia el cumplimiento de la voluntad de Dios. Aquí es donde tantos cristianos fracasan. Descubrieron la voluntad de Dios para sus vidas al buscarlo y no se apoyan en su propio entendimiento (Proverbios 3: 5). Entonces, cuando Dios les da pasos específicos, ellos vienen con un millón de excusas de por qué no pueden hacerlo.

Veo esto una y otra vez con los futuros estudiantes universitarios bíblicos. Tantos me han dicho que saben que Dios quería que ellos vinieran a nuestra universidad hace años, pero por cualquier razón-padres, hijos, mascotas, puedes nombrarla; no vinieron. La verdad es que si esperas que todo en tu vida se alinee perfectamente antes de obedecer a Dios, nunca lo harás.

Después de que Elías le dijo a Acab acerca de la sequía, Dios volvió a hablar con Elías:

Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.” (1 Reyes 17: 2-4).

Dios le dijo a Elías exactamente qué hacer, y luego le dijo dónde encontrar su provisión. Pero nota, esta palabra de provisión no vino; no pudo venir, hasta que Elías obedeció a la primera palabra de Dios. Tantas veces, queremos que Dios presente todo Su plan para nuestras vidas, pero Él no opera de esa manera. ¿Por qué debería darnos el paso número diez cuando no hemos obedecido los pasos uno al nueve?

Elías tuvo que dar un paso de fe y obedecer esta palabra de Dios. Tenía que confiar plenamente en que Dios iba a pasar por él. No puedes permitir que el miedo y la duda te impidan cumplir la voluntad de Dios para tu vida.

Si Dios te ha dicho que hagas algo, no trates de averiguar cómo funcionará o de dónde vendrá la provisión. Dios le dijo a Elías que fuera y que Él le proveería cuando llegara allí. (Tengo una enseñanza sobre esto, llamada “Un lugar llamado allí.“) Elías tuvo que actuar con fe e ir al arroyo si quería ver la provisión de Dios.

Es como el fútbol. Los buenos quarterbacks no lanzan la pelota directamente a los receptores; Lo lanzan hacia delante, donde se supone que los receptores están cuando la bola llega a ellos. Dios no enviará nuestra provisión hasta que nos movamos y actuemos en Su Palabra. Él enviará Su provisión donde Él nos dijo y espera que vayamos. Podemos esperar hasta que tengamos la provisión en la mano antes de obedecer a Dios, pero Dios dice: “Obedéceme, y la provisión estará allí“.

Vemos en 1 Reyes 17: 5 que Elías volvió a obedecer a Dios:

Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán“. Y como antes, una vez que obedeció, Dios le mostró el siguiente paso:

Levántate, vete a Sarepta… He mandado allí a una viuda para sostenerte” (1 Reyes 17: 9).

Este fue el siguiente lugar de Elías llamado allí. También era el lugar de la viuda llamado allí. Ella también tuvo que salir en fe y obedecer la palabra de Dios a través del profeta para ver Su provisión. Porque ella y Elías ambos obedecieron, ella recibió provisión sobrenatural, su hijo resucitó de entre los muertos, y un avivamiento estalló (1 Reyes 17: 10-18: 39).

Perderás mucho si no obedeces a Dios. Si quieres terminar tu carrera fuerte y hacer todo lo que Dios ha planeado para ti, debes obedecer los pasos que Dios te da. ¡No hay atajos!

Ahora, quiero aclarar esto diciendo que si no obedeces, Dios todavía te amará. Seguirás siendo Su hijo, todavía lo lograrás ir al cielo, y Él te seguirá usando en Su reino.

Ninguno de nosotros es perfecto. Siempre habrá momentos en que no obedecemos y seguimos perfectamente. Eso no cambia la gracia de Dios hacia nosotros ni su amor por nosotros.

Sin embargo, lo que la desobediencia es abrir la puerta a Satanás para matar, robar, destruir y tomar ventaja de nosotros. Romanos 6:16 nos dice que cualquier cosa que obedezcamos finalmente nos dominará.

Dice:

¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

Si desobedecemos a Dios, estamos abriendo la puerta para que Satanás nos controle, y no podremos cumplir completamente lo que Dios nos ha llamado a hacer.

Si queréis y obedecéis, comeréis el bien de la tierra” (Is 1:19).

Para que podamos caminar en la plenitud de lo que Dios tiene para nosotros; el bien de la tierra- debemos obedecer todo lo que Él nos dice que hagamos.

Esto se aplica no sólo a las instrucciones específicas que Él puede dar, sino también a los principios generales encontrados en Su Palabra. Por ejemplo, la Palabra de Dios tiene mucho que decir acerca de dar.

Una de estas escrituras es Proverbios 3:9, que dice:

Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos.

Para mí, no hay nada más claro que eso. Sin embargo, muchas personas optan por ser más influenciados por sus saldos en la chequera que la Biblia cuando se trata de dar. Si tienen más, pueden dar a Dios, pero si el dinero está apretado, van a ignorar lo que Dios dice y optar por pagar por otras cosas que consideran más importantes. Eso es un error enorme. No puede simplemente ignorar la Palabra de Dios y esperar cumplir Su voluntad.

Otros principios generales que posiblemente escogemos no obedecer son perdonar a otros (Colosenses 3:13), caminar en amor (Efesios 5: 2), ser estudiantes de la Palabra (2 Timoteo 2:15), y así sucesivamente. Dios aun nos amará si no obedecemos, pero nos estamos obstaculizando y cediendo al diablo desobedeciendo Su Palabra.

Muchos de ustedes tienen algo que Dios ha puesto en sus corazones para que hagan, y por cualquier razón, simplemente no lo han hecho. ¡Deja de dar excusas y empieza! Si no sabes exactamente cómo hacerlo, ora y pídele a Dios que te dé sabiduría (Santiago 1:5-8).

Es como dirigir un barco: No tienes que ir a toda velocidad si no estás exactamente seguro de hacia dónde te diriges, pero tienes que empezar a moverte en alguna dirección antes de que el timón entre en vigor. Entonces el barco se puede girar en la dirección correcta. Cuando comiences a moverse, Él te dará instrucciones más claras. Recuerda que la fe sin obras está muerta (Santiago 2:20 y 26).

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