Nuestra Total Confianza al Orar – Parte 2


marcos 11 24

La Oración de Petición

Hemos visto que la voluntad de Dios es responder todas nuestras oraciones; pero para recibir respuesta a ellas debemos hacer la oración de petición.

En Marcos 11:24 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Para recibir nuestra respuesta lo primero que debemos hacer es ser específicos en lo que queremos.

La palabra todo que usa en este verso es pas. Esta palabra nos está hablando de algo específico.

En Santiago 1:5–8 dice: “Y si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda de mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.

Muchos creyentes son así a la hora de orar, no saben lo que quieren.

Si no sabes que es lo que quieres recibir de Dios, nunca te lo dará.

Una amiga mía, cuya familia está en el ministerio desde hace más de cincuenta años, me contó que ella le pidió al Señor un carro para su familia. El Señor le dijo que tipo de carro quería; y le dio una visión en la que salían todos los carros del mundo, de todos los colores imaginables. Ella eligió una camioneta roja y se la pidió, a los pocos días su familia recibió una camioneta tal como ella la había pedido.

Yo llegué a conocer esa camioneta cuando estuve predicando con ellos en su ciudad.

Dios quiere que seamos específicos. Cuando te acercas a Dios debes saber qué cosa es la que quieres.

Lo segundo que debes hacer es pedir.

Al final de Santiago 4:2 dice: “. . .no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Si no tienes lo que deseas es porque no estas pidiendo.

La palabra pidiereis en Marcos 11:24 es aiteo; la cual estudiamos en el primer capítulo, pero que vamos ha ampliar aquí.

Aiteo significa pedir, hacer una solicitud, hacer una petición.

En Mateo7:7–11 dice: “PEDID y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que PIDE, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le PIDE pan, le dará una piedra? ¿O si le PIDE un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les PIDAN?

Hay dos cosas que ver en este pasaje; debemos pedir, pero de manera específica.

Veamos que dice: si su hijo le PIDE pan, y luego dice: si le PIDE un pescado.

Esta hablando de dos cosas específicas, pan y pescado.

Pero también dice que debemos de pedirlas Porque todo aquel que PIDE, recibe. Es decir para poder recibir, antes debemos pedir.

En Mateo 18:19 hablando de la oración de acuerdo dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que PIDIEREN, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Vemos que este verso nos habla de dos personas que están haciendo un acuerdo acerca de algo específico que van a pedir.

En la historia de Bartimeo, el ciego, en Marcos 10:46–52 también podemos ver este principio.

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho mas: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mando llamarle; y llamaron al ciego diciéndole: Ten confianza, levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levanto y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

Bartimeo tenía una necesidad específica, y fue eso lo que le pidió a Jesús: Maestro, que recobre la vista. Y fue eso lo que recibió, la vista.

Debemos acercarnos a Dios pidiéndole específicamente lo que queremos.

Lo tercero que debemos hacer es entender lo que es la oración.

La palabra orando en Marcos 11:24 es proseuchomai.

Esta palabra viene de otras dos pros, que significa al lado de, cerca a y en dirección a; y echo que significa tener o agarrar.

Juntando estas dos palabras podemos traducir proseuchomai de esta manera: “ Acercarse o estar al lado de…. para obtener algo.”

En Santiago 5:13–18 vemos esta palabra cinco veces:

¿Estas triste? Haz proseuchomai

¿Esta alguno enfermo? Haga proseuchomai

Proseuchomai uno por otro

Elías proseuchomai para que no llueva

Elías proseuchomai para que llueva

Cada vez que nos acercamos a Dios debe ser para obtener algo específico.

Debemos ser como Bartimeo, él sabía lo que quería, y eso fue lo que recibió.

Nuestra oración siempre debe tener un norte.

Lo cuarto que debemos hacer es creer que Dios nos responderá.

La palabra creer es pisteuo.

W. E. Vine define pisteuo de esta manera: Creer, también estar persuadido a, poner confianza en, significa, en este sentido de la palabra, el descansar en, no simplemente tener credibilidad.

Esta palabra tiene un significado muy fuerte en cuanto a tener confianza y plena seguridad en algo o alguien.

¿Cómo se puede tener confianza en alguien? Conociéndolo.

¿Cómo podemos conocer a Dios? Por medio de su palabra.

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La palabra fe aquí es pistis, la cual proviene de pisteuo.

W. E. Vine la define así: Su significado principal es una convicción respecto a Dios y Su palabra y la relación del creyente con Él

Este verso dice que el pistis viene por oír la Palabra de Dios.

La palabra oír es akoe, que ya la hemos visto, y significa oír, dar audiencia, dar entrada.

El término palabra es rhema.

En el Nuevo Testamento se usan dos palabras para palabra: logos y rhema.

Logos nos habla de toda la Biblia como un conjunto; pero rhema de una porción especifica de la Biblia.

W. E. Vine nos habla de esta distinción de esta manera: “El significado de rhema (a diferencia de logos) está ejemplificado en el mandato de “tomar la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios,” en Efesios 6:17. Aquí la referencia no es toda la Biblia en conjunto, sino la escritura individual que el Espíritu Santo nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo llenar regularmente la mente con la Escritura.

Esta es la palabra que se usa en Romanos 10:17, y significa que la fe para algo específico viene por el conocimiento específico de los versículos que apunten a la necesidad que tenemos.

No podemos tener fe por algo que no conocemos, debemos ir continuamente a la Palabra de Dios para conocer las cosas que Dios proveyó para nosotros.

Si tenemos necesidad de sanidad, lo primero que debemos hacer es ir a Isaias 53:4–5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24 u otros.

Si necesitas solución a tus problemas financieros, ve a Filipenses 4:19.

Sea cual fuese el problema que estés enfrentando, hay un verso en la Palabra que te da la solución.

Al colocar en tu corazón una y otra vez los versículos que te dan la solución para tu problema la fe será producida.

En quinto lugar debes creer que ya lo tenemos al momento de orar.

La palabra recibiréis es lambano que significa agarrar, recibir, tener, tomar.

Es decir, al orar debemos tener plena seguridad que ya es nuestro lo que le hemos pedido a Dios.

En otras palabras, si lo has pedido, Dios ya te lo ha concedido.

Es posible que aun no estemos viendo con nuestros ojos físicos lo que hemos pedido; pero, tenemos plena confianza que ya lo tenemos.

¿Por qué tenemos esta plena confianza?

Porque hemos pasado tiempo en la Palabra, estudiando las escrituras que prometen lo que deseas recibir de Dios y la fe ha crecido en ti.

Como dice en 1 Juan 5:14–15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por haber pasado ese tiempo en la Palabra de Dios, estás orando de acuerdo a la voluntad de Dios y por esa razón sabes que tienes lo que le has pedido a Dios.

El resultado final será que tendrás lo que le has pedido a Dios.

La parte final de Marcos 11:24 dice: “… y os vendrá.”

No hay nada más fuerte que esto; si ya le has pedido algo a Dios, ya es tuyo.

Puede que pase un tiempo hasta que lo tengas en el reino físico; pero si ya has creído que lo tienes, entonces vendrá a tu vida.

Como dice en Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

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Archivado bajo Biblia, Fe, oración, RHEMA, Sanidad Divina

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