El Pacto de Sangre – Capítulo 18


pacto de sangre 18

Capítulo 18

Lo que enseña la comunión

Hay dos características destacadas de Dios Padre y de Jesús. De hecho, son mucho más que características; son parte de su carácter.

Amor

Dios es amor. No sólo es un Dios amoroso, sino que también es Dios Padre. Él habló, y se formó el universo. Cuando la humanidad se desvió, Dios creyó que podía hacerle regresar, que el desafío del amor le alcanzaría. Creyó que la humanidad podía convertirse en nueva criatura, y continúa creyendo que las personas pueden vivir en victoria hoy.

Dios es Dios Padre; Jesús es como su Padre. Jesús vino al mundo para presentarnos a su Padre y el amor de su Padre. Fue una presentación de un nuevo tipo de amor para una humanidad rota y a la deriva.

El amor es el único atractivo universal para el hombre. El amor es un atractivo para el corazón del hombre. La fe es un atractivo para la imaginación del hombre, pero el amor es el verdadero atractivo.

Porque de tal manera amor Dios al mundo, que ha dado a su Dijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.(Juan 3:16)

Jesús nos amó tanto que dio su vida por nosotros.

Fe

Jesús creyó como el Padre creyó. Jesús actuó en base a su fe. Creyó que si se convertía en nuestro sustituto, nosotros responderíamos. Creyó que si le demostraba al mundo que nos amaba tanto como para sufrir tormentos y morir por nosotros, habría una respuesta.

Actuó en base a su fe. Él tiene fe en la humanidad actualmente. Tiene fe en la iglesia. Tiene fe en que su propia Palabra viva vencerá. Tiene fe en el amor.

Cuando participamos de la comunión, es una confesión de nuestra fe y lealtad al amor, así como la entrega del Padre de Jesús fue una confesión de su amor. El que Jesús viniera y se diera a sí mismo por nosotros fue una confesión de su amor.

Ambos fueron leales al amor.

Así, pues, todas las veces que comer es este pan, y de viereis esta copa, la muerte del Señor anuncia es hasta que el venga. (1 Corintios 11:26)

Fue un pacto. Cuando usted come el pan y bebe de la copa, está ratificando este pacto. Es un pacto de amor.

Primero, es su lealtad y amor por Jesús.

Segundo, es su lealtad y amor por su cuerpo:la iglesia.

Es una confesión de su amor los unos por los otros. Es una confesión de que come y bebe con ellos, y ahora, llevará usted sus cargas.

Usted se identifica con los demás, así como Jesucristo se identificó con usted en su encarnación y sustitución.

Esta es la actitud del Maestro en cuanto a la Mesa del Señor.

Cuando parto el pan y bebo de la copa, confieso mi lealtad no sólo a Él, sino también a cada miembro del cuerpo de Cristo que participa del pan y bebe de la copa conmigo. Si soy fuerte, llevo las cargas del débil. Adquiero su debilidad.

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Archivado bajo Amor, Biblia, Cristologia, Favor, Fe, gracia, iglesia, jesus, kenyon, pacto de sangre

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